Segunda ronda de conversaciones nucleares indirectas entre EE.UU. e Irán: ¿qué hay que saber?

Teherán insiste en su derecho a la energía nuclear con fines pacíficos, mientras Washington le exige desmantelar su programa de enriquecimiento de uranio.

La segunda ronda de negociaciones indirectas entre Irán y EE.UU. sobre el programa nuclear iraní arrancó este martes en la ciudad suiza de Ginebra "con un intercambio de mensajes", informa la emisora iraní IRIB.

Se señala que los representantes de EE.UU. ya se reunieron con el canciller omaní, Badr bin Hamad Al Busaidi, y con el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi. 

"Con estas reuniones, la ronda de conversaciones ha entrado en la fase técnica", apunta el medio. 

Las conversaciones se llevan a cabo con la mediación de Omán en la misión diplomática de este país en Ginebra. Omán actúa como mediador principal a través de su canciller, quien traslada los mensajes entre la delegación estadounidense y la iraní.

Composición de delegaciones

La delegación de Irán está encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, quien está acompañado por varios funcionarios y "expertos nucleares". Araghchi llegó a Suiza este lunes al frente de una delegación diplomática y técnica y ya se reunió con Grossi.

La delegación estadounidense está dirigida por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff. Le acompaña el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, entre otros funcionarios.

¿Qué se discute?

Las negociaciones abarcan cuestiones relativas al programa nuclear de Teherán y al levantamiento de las sanciones impuestas por EE.UU. contra la República Islámica.

La parte iraní insiste en su derecho a la energía nuclear pacífica, para lo cual necesita mantener un programa de enriquecimiento de uranio, el cual Washington exige desmantelar.

No obstante, Teherán expresó su disposición a llegar a un compromiso, como, por ejemplo, diluir sus reservas de uranio enriquecido al 60 % a cambio del levantamiento de las sanciones.

Por su parte, la Administración Trump exige el cese completo del enriquecimiento de uranio en Irán y la retirada de todo el uranio enriquecido del país. Según la visión de Washington, la posesión de tecnologías de enriquecimiento por parte de la República Islámica es un camino directo hacia la creación de armas nucleares.

Además, EE.UU. insiste en la limitación del arsenal de misiles de largo alcance del país persa y en un cambio de la política iraní de apoyo a sus aliados en la región.

Amenazas de Trump

La ronda anterior de conversaciones indirectas entre Irán y EE.UU. se celebró el 6 de febrero en la capital de Omán, Mascate, y se convirtió en la primera tras una pausa de varios meses en el diálogo entre las partes, provocada por la fase caliente del conflicto irano-israelí en junio de 2025.

Las negociaciones se llevaron a cabo en medio de las amenazas lanzadas por el presidente de EE.UU. de una posible acción militar contra Irán. 

En respuesta, Araghchi advirtió que Teherán atacaría bases estadounidenses en Oriente Medio en el caso de que sufra una agresión militar por parte de Washington.

¿Qué se puede esperar?

En vísperas de la segunda ronda de negociaciones indirectas, Trump las calificó de "muy importantes" y avisó a Irán de las posibles consecuencias de no alcanzar un acuerdo con Washington. Aseguró que Teherán "no" quiere enfrentarse a lo que implicaría el fracaso de las negociaciones. 

Por su parte, el canciller iraní subrayó que llegó a Ginebra "con ideas reales para lograr un acuerdo justo y equitativo". "Lo que no está sobre la mesa: la rendición ante las amenazas", recalcó.