Dónde y cómo ver el eclipse solar de 'anillo de fuego' que iluminará el cielo austral

Este evento astronómico extraordinario ocurre cuando la Luna se coloca entre la Tierra y el Sol, pero no logra cubrirlo por completo, lo que da lugar al llamado 'anillo de fuego'.

Este martes 17 de febrero ocurrirá un eclipse solar anular que será visible en regiones del hemisferio sur, informó la NASA.

Un eclipse anular ocurre cuando la Luna se coloca entre la Tierra y el Sol, pero no logra cubrirlo por completo, lo que da lugar al llamado 'anillo de fuego'. Este fenómeno se produce porque la Luna se encuentra en una fase de su órbita en la que está más alejada de nuestro planeta, por lo que su tamaño aparente resulta ligeramente inferior al del Sol.

A diferencia del eclipse total, en el anular el cielo no se oscurece por completo, ya que una franja del disco solar permanece visible y continúa emitiendo luz.

¿Por dónde pasará?

Según la NASA, la franja de anularidad tendrá unos 616 km de ancho y formará un angosto corredor que atravesará únicamente zonas remotas de la Antártida y del océano Antártico cercano.

Como la línea central no cruza ningún continente habitado aparte de la Antártida, casi todas las áreas pobladas solo podrán observar, en el mejor de los casos, un eclipse parcial poco profundo con distintos niveles de cobertura solar.

En el sur de África y en el extremo austral de la Patagonia chilena y argentina, el oscurecimiento será superficial y, según estimaciones técnicas, podría alcanzar como máximo un 40 % en algunas zonas.

En ciudades como Punta Arenas (Chile), el eclipse parcial comenzará poco después de las 07:00 (hora local), alcanzará su máximo cerca de las 07:28 y finalizará antes de las 08:00.

En algunas zonas del recorrido, esta fase podrá durar alrededor de dos minutos, aunque el eclipse completo, desde su inicio hasta el final, se extenderá por varias horas.

Precauciones a tener en cuenta

La NASA subrayó que, mientras sucede el eclipse solar anular, el Sol no queda completamente bloqueado por la Luna, de manera que no es seguro mirar directamente al fenómeno sin la protección ocular adecuada. Esto se debe a que la radiación solar puede provocar quemaduras en la retina, además de dañar el cristalino y la córnea del ojo.

Ante esta situación, advirtió que lo más recomendable es utilizar gafas con filtros diseñados especialmente para ver eclipses u otros visores solares que cumplan con la norma internacional ISO 12312-2. También señaló que se puede emplear un método de visualización indirecta, como un proyector estenopeico, que proyecta una imagen del Sol en una superficie cercana. Por último, instó a no mirar el fenómeno con gafas de sol normales, ya que no brindan protección alguna en este caso.