Un exsacerdote de 58 años confesó ante un tribunal de Nastved (Dinamarca) haber acumulado más de 80.000 imágenes y vídeos de explotación sexual infantil entre 2017 y 2020. Los archivos estaban almacenados en dispositivos que incluían dos ordenadores de su lugar de trabajo, informa el diario Kristeligt Dagblad.
El acusado reconoció los hechos tras ser descubierto en 2024, cuando la policía recibió un aviso sobre la existencia de archivos ilegales en su cuenta de Dropbox. Durante la audiencia celebrada este lunes, explicó que su adicción a la pornografía convencional lo llevó a buscar contenido más extremo en sitios web donde el material se renovaba a diario.
Interrogado sobre su conducta, describió la acumulación de archivos como "una forma de cazar trofeos, como coleccionar estampillas, pero de manera inapropiada". Aunque reconoció la ilegalidad de sus actos, admitió que inicialmente se justificaba pensando que "las fotos ya estaban ahí" y que en "su mundo no había víctimas", una postura que luego calificó como "un autoengaño".
Fotos explícitas y violentas
Del total de archivos incautados, la mayoría contenía imágenes de menores total o parcialmente desnudos. Más de 10.000 mostraban actividad sexual explícita, y 716 correspondían a la categoría más grave, que incluye escenas de violencia y coacción.
El exsacerdote, quien renunció a su cargo en 2024 y actualmente recibe prestaciones sociales, enfrenta una solicitud fiscal de ocho a nueve meses de prisión e inhabilitación para ejercer el sacerdocio. Pese a la eventual prohibición, manifestó su deseo de oficiar funerales argumentando que "hay escasez de sacerdotes" en algunas zonas del país. El tribunal dará a conocer el veredicto el 25 de febrero.


