El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha declarado este miércoles que el principal impedimento para resolver el conflicto armado en Ucrania "es el régimen que se ha instalado en Kiev" tras orquestar el golpe de Estado en el 2014 y usurpar el poder.
Los acontecimientos del 2014 fueron seguidos por "declaraciones de aquellas regiones de Ucrania —Crimea, Donbass— que se negaron a aceptar ese golpe de Estado", señaló Lavrov en entrevista con el canal emiratí Al Arabiya. "Los declararon terroristas, iniciaron una guerra contra ellos, empezaron a utilizar el Ejército", recordó.
Si bien se logró prácticamente detenerlo mediante los acuerdos de Minsk, promovidos por la Unión Europea, luego se reveló que Alemania y Francia no tenían la intención de implementarlos y solamente querían ganar tiempo, añadió.
Ahora que Europa exige un lugar propio en las negociaciones de paz, el canciller ruso se pregunta "de qué se puede hablar con los europeos cuando dicen claramente que Ucrania defiende los valores europeos". "Eso equivale a presentarse en un tribunal internacional y decir ante un juez: 'Saben, Europa, la Unión Europea es una organización nazi'", sostuvo.
"Nadie va a mover un dedo en el espacio europeo para obligar a Kiev a abolir las leyes que prohíben el idioma ruso en todas las esferas y prohíben la Iglesia ortodoxa canónica", lamentó. "Esto no existe en ninguna otra parte del mundo. El hebreo no está prohibido en los países árabes, en Palestina. En Israel, la lengua árabe se usa", subrayó.