Witkoff comenta el progreso de las negociaciones en Ginebra

El enviado especial de la Casa Blanca indicó que las delegaciones de Rusia y Ucrania "acordaron informar a sus respectivos líderes y seguir trabajando para alcanzar un acuerdo".

El enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, ha comentado la primera jornada de la nueva ronda de conversaciones entre Rusia, EE.UU. y Ucrania sobre la resolución pacífica del conflicto ucraniano, que tuvo lugar este martes en Ginebra, Suiza.

"Ambas partes [rusa y ucraniana] acordaron informar a sus respectivos líderes y seguir trabajando para alcanzar un acuerdo", publicó en X el alto cargo, quien moderó las conversaciones trilaterales.

Según Witkoff, el éxito del presidente Donald Trump, al unir a ambas partes del conflicto, "ha generado avances significativos". "Nos enorgullece trabajar bajo su liderazgo para detener las muertes en este terrible conflicto", indicó, agradeciendo también a Suiza por ser un "amable anfitrión durante las reuniones".

La primera jornada de consultas duró aproximadamente seis horas, recogen medios. Las partes continuarán con las reuniones este miércoles, 18 de febrero.

Negociaciones anteriores

Los días 23 y 24 de enero, tuvo lugar en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) la primera ronda de contactos trilaterales entre Rusia, EE.UU. y Ucrania.

Las delegaciones volvieron a reunirse por segunda vez los días 4 y 5 de febrero en la misma ciudad. Desde Moscú calificaron el diálogo en la segunda ronda como "constructivo y, al mismo tiempo, muy complejo". Además, recordaron que "las puertas para una solución pacífica están abiertas". Por su parte, Trump calificó las conversaciones de "muy, muy buenas".

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha subrayado en repetidas ocasiones que su país está comprometido a encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. Indicó que, en primer lugar, hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, por lo que es importante eliminar las causas profundas del conflicto, entre ellas, la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza, y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.