La vacuna experimental contra el cáncer de mama triple negativo, considerado uno de los tipos más agresivos y de los que cuentan con menos alternativas de tratamiento, arrojó resultados iniciales prometedores, según un reciente estudio publicado en la revista Nature.
El avance fue presentado por la empresa alemana BioNTech, que para desarrollarlo utilizó la tecnología de ARNm (ARN mensajero), un ácido ribonucleico que transfiere el código genético del ADN del núcleo celular a un ribosoma en el citoplasma.
A diferencia de las vacunas preventivas tradicionales, la opción de BioNTech es un fármaco personalizado, diseñado para generar una respuesta inmunitaria específica contra mutaciones presentes en cada paciente. Esto quiere decir que analiza el perfil genético del tumor, identifica los neoantígenos y diseña un ARNm que enseña al sistema inmunitario a reconocerlos y atacarlos.
Las pruebas se llevaron a cabo en 14 pacientes con cáncer de mama triple negativo en fases tempranas, y todas presentaron una respuesta inmunitaria robusta. Asimismo, se observó una menor tasa de recaída en comparación con otros estudios.
No obstante, los científicos precisan que esta vacuna no sustituye a los tratamientos actuales, a la vez que advierten que serán necesarios ensayos más amplios para confirmar la eficacia y seguridad del avance alcanzado.


