El futbolista ucraniano Daniil Kolésnik compartió este miércoles en las redes sociales un video de su enfrentamiento con efectivos de uno de los Centros Territoriales de Reclutamiento.
Las imágenes captadas por cámaras de vigilancia revelan que los reclutadores fueron los primeros en atacar al deportista que intentaba impedir la movilización forzosa de un hombre en la región de Kiev.
⚽️🪖 Футболіст Данило Колесник заявив, що не нападав на ТЦК, а заступився за людину, яку незаконно ображалиВін поширив відео інциденту і заявив, що представники ТЦК навмисно збили чоловіка на авто, погрожували застосувати зброю і першими напали.Я не нападав, а тільки… pic.twitter.com/Jqkk1VD6v1
— Kyiv24 (@kyiv_tv) February 18, 2026
"No ataqué, solo me defendí de una agresión no provocada. No me escondí. No eludí mi responsabilidad. Al contrario, acudí a la comisaría por mi cuenta, presenté voluntariamente el video y una explicación", detalló Kolésnik en la publicación, añadiendo que no fue detenido.
¿Qué pasó?
La Policía de la región de Kiev comunicó previamente que el futbolista "presenció a militares del Centro Territorial de Reclutamiento revisando documentos de registro militar y, al acercarse a uno de ellos, provocó un altercado". Las autoridades apuntaron que el deportista "golpeó intencionalmente a un miembro del servicio, causándole lesiones corporales". El sospechoso, de 24 años, podría enfrentar hasta 5 años de prisión, agregó.
Por su parte, los abogados de Kolésnik detallaron que el incidente ocurrió después de que los reclutadores atropellaran intencionalmente con su coche a un hombre para movilizarlo y comenzaran a amenazar con matar a civiles con un arma de fuego, informa Strana.ua.
Cuando el futbolista intentó intervenir, los uniformados lo atacaron y comenzaron a golpearlo. "Sus acciones fueron una reacción a una situación que percibió como una amenaza real, especialmente después de que se profirieran amenazas de usar armas contra personas desarmadas", señalaron los defensores.
Asimismo, confirmaron que el deportista se presentó voluntariamente en la comisaría del distrito para prestar declaración. Tras la audiencia judicial, "el tribunal ha optado por una medida preventiva consistente en arresto domiciliario nocturno", comunicaron posteriormente.
Reacción del club y comunidad futbolística
Mientras, el club de fútbol Kolos, equipo en el que jugaba Kolésnik, anunció la rescisión del contrato del delantero. "Actualmente, el futbolista ha sido suspendido de los entrenamientos y hoy será expulsado del equipo Kolos-2", reza el comunicado, publicado el miércoles.
Asimismo, el club expresó su apoyo a las Fuerzas Armadas de Ucrania, señalando que "condena rotundamente cualquier manifestación de violencia y comportamiento ilegal, independientemente contra quién se dirija, y especialmente contra el Ejército ucraniano".
Al mismo tiempo, parte de la comunidad futbolística apoyó a su colega. Así, Alexánder Alíev, excentrocampista del Dinamo de Kiev y de la selección ucraniana, indicó que Kolésnik hizo "lo correcto", recogen medios locales. "Ante todo, defendiste a una persona con tres hijos", añadió. Mientras, otro exjugador del equipo nacional, Artiom Milevski, calificó el acto del futbolista de "digno y humano".
Movilización forzosa
La movilización forzosa se ha convertido en el país en una práctica común, mientras las Fuerzas Armadas de Ucrania se enfrentan a una gran escasez de tropas, agudizada por el problema sistémico de la deserción.
- En la Red aparecen regularmente imágenes de comisarios militares reclutando a la fuerza a hombres en plena calle, transportes públicos, hospitales o incluso bloqueándolos en sus coches mientras conducen.
- Además, se registran también enfrentamientos de los reclutadores con multitudes o mujeres, mientras muchos se resisten a la movilización.
- A finales de enero, un reclutador abrió fuego contra civiles en Zhitómir. Sin embargo, la oficina regional de alistamiento militar intentó justificar el tiroteo, argumentando que había una supuesta amenaza para su vida.
- Ante la brutalidad de los reclutadores y el creciente peligro de ser enviados al frente, los jóvenes continúan ideando todo tipo de esquemas para escapar del país. Algunos de ellos incluso deciden tomar medidas extremas, como cuando un hombre amenazó en agosto con detonar una granada para evitar ser movilizado.



