El expríncipe británico Andrés ha vuelto a quedar bajo escrutinio público tras la difusión de polémicas fotos en las que juega con un niño pequeño. Obtenidas por TMZ, las imágenes fueron tomadas en 2011 y muestran al entonces duque de York arrodillado frente al menor mientras ambos se pasan una pelota de un lado a otro sobre una alfombra.
El elemento que detonó la controversia es el aspecto del objeto: la pelota está pintada como un pecho, con un pezón rosado pálido que sobresale, un detalle que transforma lo que podría parecer un juego inocente en una imagen altamente provocadora.
Fuentes citadas por el medio señalan que las fotos fueron tomadas dentro de lo que en aquel entonces era la residencia de Andrés en Windsor, hace "algo más de 15 años". También aseguran que el entonces duque no estaba a solas con el niño, aunque no se aportan más detalles sobre quiénes estaban presentes ni sobre el contexto exacto en el que se tomaron las fotos.
La publicación de las polémicas imágenes abre un nuevo frente de controversia para Andrew Mountbatten-Windsor justo después de su detención por casi 12 horas este jueves en relación con las revelaciones de los archivos Epstein, que apuntan a que el exmiembro de la monarquía británica filtraba datos confidenciales al financiero pedófilo cuando ejercía como enviado comercial del Reino Unido.