El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, afirmó que la superinteligencia artificial podría llegar a finales de 2028 y que estos sistemas tendrían la capacidad de reemplazar a altos cargos de grandes compañías.
"Según nuestra trayectoria actual, creemos que solo nos separan un par de años de las primeras versiones de la verdadera superinteligencia. Si estamos en lo cierto, a finales de 2028, la mayor parte de la capacidad intelectual del mundo podría residir dentro de los centros de datos más que fuera de ellos", declaró Altman durante su discurso inaugural en la Cumbre sobre el Impacto de la IA celebrada el 19 de febrero en Nueva Delhi (India).
"Una superinteligencia en algún punto de su curva de desarrollo sería capaz de hacer un mejor trabajo como director ejecutivo de una gran empresa que cualquier ejecutivo […] o realizar mejores investigaciones que nuestros mejores científicos", añadió.
El directivo también aseguró que, a medida que la inteligencia artificial evoluciona, su gobernanza será tan relevante como la propia tecnología. "La democratización de la IA es el único camino justo y seguro hacia adelante […] la centralización de esta tecnología en una sola empresa o país podría llevarnos a la ruina", advirtió, al señalar la necesidad de ampliar el acceso, reforzar la resiliencia social frente a posibles riesgos y garantizar que más actores participen en la configuración de estos sistemas.