Washington ha aglomerado una imponente cantidad de fuerza militar en Oriente Medio ante las creciente tensiones entre EE.UU. e Irán. Según exrepresentantes del Pentágono y expertos en seguridad nacional, la concentración de tal magnitud es suficiente para una campaña aérea de una semana, y hace que un ataque contra Teherán parezca más probable, informa Financial Times.
De acuerdo con el medio, EE.UU. ha enviado 39 aviones cisterna de reabastecimiento aéreo a la posible zona de conflicto, mientras 29 aviones de transporte militar pesado, incluyendo aviones de carga Boeing C-17 Globemaster III, también han cruzado el Atlántico para dirigirse hacia Europa.
Se agrega que las aeronaves de la Fuerza Aérea estadounidense también trasladaron radares AWACS (Sistema de Alerta y Control Aerotransportado), precisando que todas las maniobras ocurrieron en un período de tres días.
Becca Wasser, experta en estrategia militar, señala que dicho aumento de arsenal militar estadounidense en Oriente Medio es comparable con la situación previa a la guerra de Irak en 2003. Dana Stroul, exsubsecretaria adjunta de Defensa para Oriente Medio, afirmó que las actuales acciones de Washington "definitivamente superan el reciente aumento en el Caribe" cuando se produjo la agresión contra Venezuela.
"Se trata de un aumento militar increíblemente significativo en un período muy corto", hecho que demuestra "el gran interés de Trump en mostrar resultados tangibles en la crisis actual" dentro de la región, sostuvo.
El informe surgió en medio de las crecientes tensiones entre EE.UU. e Irán. Este viernes, Donald Trump declaró que está considerando un "ataque limitado" contra Irán en el caso de que la República Islámica no llegue a un acuerdo nuclear.
Tensiones entre EE.UU. e Irán
A comienzos de enero se produjo una escalada entre Washington y Teherán, tras la amenaza de intervención militar lanzada por el presidente Donald Trump, en un contexto de protestas internas en Irán. Aunque luego las manifestaciones cesaron, EE.UU. mantuvo la presión, redirigiendo su argumento hacia los programas nuclear y de misiles de Teherán.
El pasado 6 de febrero se celebró en Mascate, Omán, la primera jornada de contactos indirectos entre EE.UU. e Irán sobre la cuestión nuclear. Tras el encuentro, Trump aseveró que "Irán parece muy interesado en llegar a un acuerdo". Por su parte, Teherán describió el ambiente como "positivo" y confirmó la voluntad de mantener el canal de diálogo abierto. Una nueva jornada de conversaciones se celebró el martes en Ginebra, Suiza
Al mismo tiempo, desde la nación persa han asegurado repetidamente que están preparados para responder a cualquier "error estratégico" de EE.UU. con golpes "pesados". Además, han advertido que un cese completo del enriquecimiento de uranio es "absolutamente inaceptable" para Irán.