Qué cambia ahora: consecuencias en casa y en el mundo tras el fallo que tumbó los aranceles de Trump

La anulación pone en riesgo la posición del presidente y deja en el aire parte de los acuerdos ya alcanzados.

La Corte Suprema de EE.UU. falló contra una de las iniciativas económicas clave de la administración Trump: anuló parte de los aranceles impuestos por el presidente.

En una rueda de prensa, el mandatario calificó la decisión de "profundamente decepcionante" y aseguró que dispone de otras herramientas.

Golpe a las posiciones de Trump

Según Axios, "se le cayó el suelo" a la agenda económica del presidente y, en algunos casos, también a su agenda geopolítica. Trump ya no tiene el "interruptor de encendido/apagado" que estaba en la base de muchas de las amenazas económicas a las que recurría.

The New York Times señala que los aranceles eran un elemento central de su programa, y que Trump los utilizaba como una especie de fondo de reserva para financiar una serie de promesas políticas.

Un estudio del Instituto Cato mostró que, durante 15 meses, el presidente sostuvo que podía usar ese dinero para financiar 11 programas o iniciativas federales.

Entre esas promesas figuraban 500.000 millones de dólares para un "Ejército de ensueño", 2.600 millones de dólares para "dividendos para guerreros" destinados a militares, y el rescate de 12.000 millones de dólares que la Casa Blanca concedió a agricultores estadounidenses que enfrentaron represalias por la guerra comercial de Trump.

También prometió cheques de reembolso de 2.000 dólares para estadounidenses de ingresos bajos y medios, y sugirió que la recaudación por aranceles podría usarse para reducir o incluso eliminar el impuesto federal sobre la renta.

Ahora, según la publicación, es poco probable que esas promesas se cumplan.

Acuerdos con otros países, ahora en el aire

Los medios señalan que la decisión del tribunal pone en riesgo los acuerdos cerrados por Washington el año pasado. Muchos de esos pactos fijaban aranceles en torno al 15 % o el 20 %, reduciendo lo que habrían sido gravámenes más altos a cambio de concesiones comerciales favorables y promesas de inversión en Estados Unidos.

En la rueda de prensa, Trump afirmó que algunos de los aranceles seguirán en vigor, aunque no entró en detalles. También anunció la imposición de un arancel global del 10 %.

Los aranceles no se detendrán

Analistas coinciden en que los aranceles de Trump no desaparecerán, sino que se aplicarán de otra forma. En esa línea apunta el anuncio de un arancel global del 10 %.

Según The Hill, la Administración podría recurrir a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. La Sección 301 faculta al Representante Comercial de EE.UU. a imponer aranceles contra países cuyas prácticas comerciales considere "discriminatorias" o "injustas". Trump ya utilizó esta herramienta durante su primer mandato para imponer aranceles a exportaciones chinas, y en aquel momento la norma resistió varios intentos de impugnación judicial.

No obstante, las limitaciones de la Sección 301 implican que Trump no puede utilizarla para sustituir de inmediato los aranceles actuales. Primero debe realizarse una investigación que determine que un país extranjero restringió el comercio de EE.UU. mediante prácticas discriminatorias, un proceso que podría tardar meses.

Anteriormente, el representante Comercial de EE.UU., Jamieson Greer, también mencionó la posibilidad de recurrir a la Sección 122 de la ley de 1974, que permite al presidente imponer aranceles para abordar "grandes y graves déficits" en la balanza de pagos de Estados Unidos.

Sin embargo, cualquier arancel impuesto bajo la Sección 122 puede durar como máximo 150 días y está limitado al 15 % del valor estimado de un producto. El Congreso tendría que aprobar una prórroga para que esos aranceles se extiendan más allá de 150 días.

Trump también puede activar aranceles mediante la Sección 232, que permite al presidente imponer gravámenes a países que amenacen la seguridad nacional.

Los expertos también señalan que la Sección 338 de la Ley Smoot-Hawley de 1930 permite aranceles de hasta el 50% contra cualquier país que "discrimine" a Estados Unidos y, como indicó Clark Packard, experto en comercio del Instituto Cato, la Sección 338 sería lo más parecido a replicar el uso que hizo Trump de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional como herramienta comercial de amplio espectro.

Detalles del arancel global

Tras el anuncio de Trump de un arancel global del 10 %, la Casa Blanca compartió los detalles de la nueva barrera económica, que entrará en vigor el 24 de febrero. 

En el comunicado de prensa se indica que la imposición del arancel se debe a "emergencias nacionales ante amenazas inusuales y extraordinarias para la seguridad nacional, la política exterior o la economía de Estados Unidos".

De la otra publicación de la Casa Blanca también se desprende que el arancel adicional no se aplicará a las importaciones a EE.UU. de algunos minerales críticos, recursos energéticos, recursos naturales, fertilizantes, medicamentos y ciertos tipos de productos electrónicos.

La anulación

Este viernes, la Corte Suprema estadounidense declaró ilegales los fundamentos con los que la administración Trump impuso aranceles globales y anuló su aplicación. La sentencia invalida tanto los gravámenes destinados a combatir el tráfico de drogas como los 'aranceles recíprocos', al considerar que excedieron las facultades legales otorgadas por el Congreso.

El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, subrayó que la facultad de imponer aranceles es "muy claramente una rama del poder impositivo". Asimismo, llamó a recordar que la Constitución de EE.UU. otorga al Congreso, y solo a este organismo, "acceso a los bolsillos del pueblo" a través de la recaudación de impuestos. Por lo tanto, cualquier delegación de ese poder al Ejecutivo debe ser explícita y clara.

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