"La mentira más vieja": Carlson critica las acusaciones de que Irán desarrolla armas nucleares

El periodista afirmó que mientras la gente crea ese tipo de excusas de los dirigentes políticos para justificar intervenciones militares, estos "seguirán contando las mismas mentiras".

El periodista estadounidense Tucker Carlson, en un nuevo video, cargó contra el discurso oficial de Washington sobre Irán, declarando que es mentira que la República Islámica esté desarrollando armas nucleares y que esa acusación es un truco que EE.UU. ha usado durante toda su historia moderna.

"El otro día me encontré con un senador. Me dijo: 'Irán está a punto de conseguir un arma nuclear'. Quiero decir, ellos se lo creen. ¿Cómo puedes respetar a gente que cree algo tan tonto?", aseveró el periodista.

"Mentira más vieja"

Según Carlson, no se trata solo de la acusación de que Irán se encuentre "a segundos" de obtener un arma nuclear, sino de "quizá la mentira más vieja de la política exterior estadounidense". "Tenemos que hacer esto porque es un régimen despótico que oprime a su propio pueblo", suelen decir los dirigentes estadounidenses.

Para Carlson, esa línea "es tan angustiante, es tan cínica", porque "se aprovecha de la mejor cualidad de los estadounidenses, que es la decencia". "Los estadounidenses odian el despotismo. Creen que la libertad les es concedida a ellos y a todos los pueblos por Dios. Y por eso, un régimen que oprime a su propio pueblo es inherentemente ilegítimo. Los estadounidenses nacen creyendo eso", afirmó.

Ejemplos de la historia

"Si intentaras vender una guerra ilegítima librada por razones que no tienen nada que ver con los derechos humanos, usarías esa frase, ¿verdad? Probablemente. Pues los responsables políticos estadounidenses han usado esa frase", sostuvo Carlson. Para ilustrarlo, citó a varios presidentes de EE.UU. Sobre Lyndon Johnson, recordó un discurso de 1965 en la Universidad Johns Hopkins sobre Vietnam: "Dijo esto: 'Esta noche, estadounidenses y asiáticos están muriendo por un mundo en el que cada pueblo pueda elegir su propio camino hacia el cambio'".

Después mencionó que George W. Bush, poco antes de la guerra en Irak, expresó: "No tenemos ninguna ambición en Irak excepto eliminar una amenaza y devolver el control de ese país a su propio pueblo". Carlson comentó: "Lo hicimos por razones de derechos humanos. Solo queríamos democracia en Irak. ¿Fue eso lo que ocurrió?".

También citó a Barack Obama, que tres años después de ser elegido presidente habló de los bombardeos en Libia y la muerte de Muammar el Gaddafi: "Esto es un llamamiento de ayuda del propio pueblo libio. Están desesperados". Según recordó Carlson, Obama defendió que el cambio del régimen libio serviría al "objetivo más amplio de una Libia que no perteneciera a un dictador, sino a su pueblo". Al respecto, Carlson reflexionó: "Quiero decir, ¿qué puedes hacer salvo reírte? Es tan absurdo. Es una mentira tan obvia".

Para él, "mientras la gente crea esto o sea tan educada que finja creerlo, los políticos seguirán contando las mismas mentiras". Y concluyó: "Tienen que obligarlos a elegir una nueva mentira".