Un aparente lucrativo negocio enganchó a cientos de personas que invirtieron en él todos sus ahorros. Muchos de ellos han acabado en una situación más que precaria mientras que todos los dedos apuntan a Leonardo Octavio Ramírez González, un ingeniero colombiano de 48 años que tejió una red, que muchos tachan de estafa piramidal, que la Fiscalía colombiana está investigando, según relata El Espectador.
El cebo, además de sus supuestos conocimientos del mundo digital, era ni más ni menos que Kimbal Musk, hermano pequeño del multimillonario sudafricano estadounidense Elon Musk, propietario de Tesla, Space X y la red social X, entre otras muchas compañías.
El Ministerio Público de Colombia indaga más de una decena de denuncias por los delitos de estafa, omisión de agente retenedor y captación masiva de dinero de cientos de personas en las ciudades de Bogotá, Medellín, Cali y Quindío.
El negocio: campañas publicitarias digitales segmentadas
Los hechos se remontan a los tiempos de la pandemia de coronavirus, cuando sedujo a sus presuntas víctimas con una inversión que se denominaba 'Acuerdos de capitalización de perfiles digitales en línea'.
Se trataba, según explicó, de un negocio que explotaba un algoritmo de inteligencia artificial desarrollado por el ingeniero, a quien sus clientes conocían como el 'coach' Leonardo, para identificar a posibles clientes de productos publicitados en redes sociales.
Como en cualquier otra estafa, los retornos prometían ser suculentos, en el entorno del 20 % y en un plazo mínimo, rondando el mes. Tras el cobro del primer pago, los clientes llegaban a endeudarse ante la promesa de abundante plata.
Y no solo se endeudaban ellos, sino que acababan derivando a la misma red, en la que se habían quedado atrapados sin saberlo, a familiares y conocidos. Por un lado, ante la idea de compartir el progreso con allegados, y por otro, porque por cada nuevo cliente referido se embolsaban una comisión: una estafa piramidal de libro.
Ramírez González aseguraba que las ganancias llegaban de las campañas publicitarias digitales segmentadas a través de la plataforma Sole Console Directory, radicada en EE.UU.
El cebo: un correo de Kimbal Musk
En la oferta de negocio que el 'coach' presentaba, se incluía un correo supuestamente firmado por Kimbal Musk en el que se aseguraba que este negocio en América Latina y los países de habla hispana estaba reservado a Ramírez y que solo él podía operar con clientes en esa parte del globo. Además, aseguraba que si la campaña no funcionaba, se reembolsaba el 100 % de lo invertido.
Entre las víctimas se encuentra una mujer que además sostuvo una relación sentimental de un año con el ahora acusado. Cuenta, desde el anonimato, que perdió su reputación, su familia perdió 500 millones de pesos (más de 130.000 dólares), que su padre captó a varios compañeros de trabajo y ahora enfrenta problemas laborales y que sabe de víctimas también en Chile, Costa Rica y Perú.
Se afirma que sus víctimas en realidad podrían superar el millar. Así lo sostiene Felipe Arango, otra de las personas que cayó en esta red a la que llevó también a algunos de sus familiares.
Los relatos de quienes cayeron en la trampa son similares. Confiaron en una persona, invirtieron dinero, vendieron departamentos o se endeudaron para poder invertir aún más, involucraron a familiares y allegados y cuando todo explotó, se quedaron arruinados, se destrozaron matrimonios, se perdieron trabajos y hubo incluso amagos de suicidio.
Por el momento, la Fiscalía mantiene activos 11 procesos contra Leonardo Ramírez, con un fiscal que se encuentra valorando las similitudes entre ellos ante la opción de armar un macroproceso.