El Ejército israelí informó que completó una "amplia ola de ataques" en el sur del Líbano, dirigida contra más de 70 instalaciones de almacenamiento de armas, sitios de lanzamiento y lanzadores de misiles atribuidos a Hezbolá.
En un comunicado, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) indicaron que esos puntos estaban destinados a ser usados "para perpetrar ataques terroristas" contra sus tropas y "los residentes del Estado de Israel". Según el organismo, antes de los bombardeos "se tomaron medidas para mitigar los daños a la población civil", incluyendo "munición de precisión y vigilancia aérea".
