La escasez de combustible en Cuba, atribuida al cerco energético de Estados Unidos en el marco del endurecimiento del bloqueo, se agrava y mantiene contra las cuerdas a la mayor parte del sector privado, especialmente a las pequeñas y medianas empresas (pymes). Según estimaciones, el 96 % atraviesa una situación extremadamente difícil, con riesgo de empeorar en los próximos meses.
De acuerdo con la Empresa de Servicios Corporativos Auge, cerca del 70 % de las pymes se han visto afectadas de forma "crítica", ya que muchos negocios dependen directamente del acceso al combustible. Dado que la crisis energética en el país no es una novedad, varias han invertido en soluciones para reducir su vulnerabilidad energética.
No obstante, Oniel Díaz Castellanos, director de Auge, advierte que la transición será compleja, ya que la caída de las ventas y la contracción de la actividad económica limitan la capacidad de inversión y podría tener un impacto social. "Puede generar un impacto negativo en el empleo actual e incluso en la creación de nuevos puestos de trabajo", añade.
Para mitigar los efectos del bloqueo, el Gobierno cubano impulsa un proyecto para instalar 5.000 sistemas fotovoltaicos donados por China en centros médicos y otras instituciones sociales. Paralelamente, ha anunciado incentivos para empresas que inviertan en energías renovables, desde beneficios fiscales hasta la posibilidad de importar su propio combustible.
Aunque Washington informó recientemente que permitiría la "reventa de petróleo de origen venezolano para su uso en Cuba" —bajo ciertas condiciones—, las empresas privadas cubanas no cuentan con la capacidad logística ni financiera para adquirirlo.
Amenazas de Trump a Cuba
- El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declaraba la "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representa Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
- Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen a contravía de la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
- Posteriormente, el inquilino de la Casa Blanca reconoció que su administración mantenía contactos con La Habana e indicó que se proponen llegar a un acuerdo, aunque calificó al país caribeño de "nación en decadencia" que "ya no cuenta con Venezuela" para sostenerse.
- Estas palabras tienen lugar en medio del bloqueo económico y comercial que mantiene EE.UU. contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.
- "Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre", manifestó el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.
- Todas las acusaciones infundadas de Washington han sido rechazadas sistemáticamente por La Habana, que ha advertido que defenderá su integridad territorial.