El Comité Olímpico Internacional (COI) se ha negado a imponer restricciones a los deportistas estadounidenses e israelíes, después de que sus gobiernos iniciaran una agresión contra Irán.
"En un mundo sacudido por conflictos, divisiones y tragedias, con tantas vidas perdidas y tantas tragedias vividas, ahora más que nunca, el Comité Olímpico Internacional se mantiene firme en su convicción de que el deporte debe seguir siendo un faro de esperanza, una fuerza que une al mundo entero en una competición pacífica", declaró la organización en un comunicado al respecto.
Añadió que "en cada edición de los Juegos Olímpicos, tiene que lidiar con las consecuencias del contexto político actual y los últimos acontecimientos en el mundo". "Al mismo tiempo, debe estar a la altura de su misión de preservar una plataforma deportiva verdaderamente global y basada en valores que pueda dar esperanza al mundo", señaló el COI.
Doble rasero en acción
Sin embargo, en el 2022, los atletas rusos y bielorrusos, que ya habían llegado a los Juegos Paralímpicos de Pekín antes del inicio de la operación militar especial en Ucrania, fueron excluidos del evento.
"La junta ejecutiva del COI recomienda que las federaciones deportivas internacionales y los organizadores de eventos deportivos no inviten ni permitan la participación de atletas y funcionarios rusos y bielorrusos en competiciones internacionales", declaró la organización en febrero del 2022.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, señaló esta doble moral.
"A nuestros deportistas no les conceden visados, acreditaciones, banderas ni uniformes. Y dicen que hay razones objetivas para ello. ¡No hay razones objetivas! La situación en Oriente Medio ha confirmado que toda la política pública y la retórica del Occidente colectivo en materia de derechos humanos y supuestos valores democráticos resultó ser una mentira. Nada de eso se aplica", declaró.
"Ante los ojos del mundo entero, evidentemente con conocimiento de causa y eligiendo el objetivo, matan a más de 160 niñas, cuyos funerales se han celebrado hoy. Y nadie: ni el Departamento de Estado, ni el Palacio del Elíseo, nadie dice una palabra de pesar, nadie pide perdón de rodillas", añadió, refiriéndose al ataque contra una escuela primaria para niñas en la ciudad iraní de Minab.
En este contexto, concluyó que el deporte debe ser para los deportistas, y no para la manipulación política.



