El estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas más importantes para el petróleo mundial, se encuentra actualmente bajo control de Irán, que ha prometido interceptar cualquier petrolero que ignore sus advertencias.
Según información publicada por MarineTraffic, plataforma que rastrea el tráfico marítimo, desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Teherán el tráfico de petroleros en la zona se ha reducido en un 90%.
De acuerdo con la fuente, el analista principal de transporte de mercancías de Kpler, Matt Wright, afirmó que, "a diferencia de otros segmentos de buques, en los que el tráfico se ha detenido en gran medida, algunos petroleros siguen navegando de este a oeste por el estrecho, y varios viajes se realizan sin AIS [Sistema de Identificación Automática]".