El Ejército ruso realizó, durante esta semana, siete ataques grupales a infraestructuras e instalaciones usadas por las Fuerzas Armadas de Ucrania, informó el Ministerio de Defensa de Rusia este viernes.
Las operaciones militares rusas afectaron a objetivos energéticos usados por el régimen de Kiev para asegurar el funcionamiento de la industria militar ucraniana y trenes con armamento y equipos militares. Además, dañaron infraestructura de transporte del enemigo, como aeródromos y puertos.
Aparte, soldados rusos lograron destruir puntos de despliegue temporal de formaciones armadas ucranianas y de mercenarios extranjeros, almacenes de municiones, así como lugares de producción, almacenamiento y preparación para el lanzamiento de drones enemigos de largo alcance.

