El ministro de Exteriores de China, Wang Yi, ha lanzado este domingo un llamado al cese inmediato de las operaciones militares en Oriente Medio, en una clara advertencia a Estados Unidos e Israel por la escalada del conflicto con Irán.
Esta es una guerra que no debió haber ocurrido y que no beneficia a nadie, declaró el canciller del gigante asiático durante una conferencia de prensa celebrada en el marco de la cuarta sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional en Pekín.
Subrayando que la soberanía, seguridad e integridad territorial de Irán y los demás países del golfo Pérsico deben respetarse y no deben ser violadas, Wang instó a no interferir en los asuntos internos de las naciones de la región. Los pueblos de Oriente Medio son los verdaderos dueños de esos territorios y los asuntos regionales deben ser determinados por los propios países, enfatizó.
"Buscar cambios de régimen no encontrará apoyo popular"
Para manejar adecuadamente la crisis, el ministro propuso rechazar el uso abusivo de la fuerza, que, según recordó, no da la razón. "La fuerza no ofrece ninguna solución y el conflicto armado solo aumentará el odio y generará nuevas crisis", advirtió.
"Tramar revoluciones de colores o buscar cambios de régimen no encontrará apoyo popular", sentenció, en una crítica apenas velada a las décadas de intervencionismo estadounidense en la región.
Wang instó a todas las partes a regresar a la mesa de negociaciones lo antes posible y resolver las diferencias mediante el diálogo en condiciones de igualdad.
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