Horas después de que medios estadounidenses publicaran que el Gobierno de Donald Trump estaba relocalizando sus sistemas de defensa aérea desde Corea del Sur hacia Oriente Medio debido al enfrentamiento con Irán, Seúl manifestó su oposición a la maniobra.
"Hemos expresado nuestra oposición a que las Fuerzas Estadounidenses en Corea (USFK por sus siglas en inglés) transfieran algunas armas de defensa aérea de acuerdo con sus propias necesidades militares", expresó este martes el presidente Lee Jae Myung en una reunión de gabinete, según recogieron medios locales. "También es una realidad que no podemos hacer cumplir plenamente nuestra posición", reconoció.
En ese sentido, el mandatario sostuvo que, en última instancia, es responsabilidad de cada país encargarse de su propia defensa. Por eso, expresó: "Siempre debemos pensar en lo que haríamos si no hubiera apoyo externo".
El factor nuclear
Respecto de las consecuencias que esta situación le provocará su país, Lee aseguró que no genera "serios obstáculos" para su "estrategia de disuasión" contra Pionyang. "Según evaluaciones objetivas de organizaciones internacionales, la fuerza militar de Corea ocupa aproximadamente el quinto lugar en el mundo. Objetivamente hablando, la brecha entre Corea del Sur y Corea del Norte es enorme", aseguró.
"Cuando se trata de poder de combate convencional y capacidades militares, la diferencia está abrumadoramente a nuestro favor", insistió. No obstante, reconoció que "existe el factor especial de las armas nucleares de Corea del Norte".
La atención en Oriente Medio
De acuerdo con The Washington Post, el Pentágono está trasladando parte del sistema de defensa antimisiles THAAD desde Corea del Sur hacia Oriente Medio, así como también aprovecha el suministro de misiles Patriot en el Indopacífico y otros lugares para reforzar su posición frente a los ataques con drones y misiles balísticos de Irán.
Según los oficiales que revelaron la información, esta decisión no responde a una escasez inmediata de armamento, sino a una medida de precaución por si Teherán aumentara su nivel de respuesta.