Se espera que este martes vuelva a la Tierra la sonda Van Allen A de la NASA, de aproximadamente 600 kilogramos, cuando han transcurrido casi 14 años de su lanzamiento, el 30 de agosto de 2012, para estudiar los cinturones Van Allen.
Los expertos prevén que la mayor parte de esa nave espacial se queme al atravesar la atmosfera, aunque algunos componentes probablemente sobrevivirán a la entrada. Asimismo, afirman que la probabilidad de que alguna persona en la Tierra resulte perjudicada es de 1 en 4.200.
Entre 2012 y 2019, el artefacto y su gemelo, la sonda Van Allen B, volaron a través de los cinturones de asteroides para estudiar cómo protegen al planeta de la radiación cósmica, tormentas y vientos solares. Durante casi siete años recopilaron datos sin precedentes, hasta quedar sin combustible.

