Los Estados miembros de la Unión Africana preparan una ofensiva legal contra antiguas potencias como Reino Unido, Francia, España y Portugal, para reclamar reparaciones por siglos de esclavitud y dominio colonial, argumentando que la trata trasatlántica de esclavos constituyó un crimen contra la humanidad, recoge The Telegraph.
Equipos jurídicos trabajan en una consulta ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para que declare la trata transatlántica de esclavos como un "crimen histórico", siguiendo la estrategia legal que obligó a Londres a poner fin a su administración del archipiélago de Chagos.
Ese precedente podría utilizarse para forzar negociaciones sobre reparaciones que, en la práctica, podrían adoptar la forma de alivio de deuda, financiación para el desarrollo o acuerdos económicos, junto a disculpas oficiales.
