Un nuevo estudio ha encontrado que consumir más fibra durante el día puede aumentar el tiempo de sueño profundo, mientras que una mayor variedad de frutas, verduras y frutos secos podría ayudar a conciliar el sueño más rápidamente, según precisa un comunicado de New Scientist.
La investigación, publicada en el servidor de preimpresión medRxiv, analizó datos de sueño y dieta recopilados de más de 3.500 adultos, con una edad promedio de 53 años. Se informa que los participantes registraron su ingesta de alimentos en una aplicación móvil durante dos días consecutivos, y utilizaron un dispositivo especializado con sensores en el pecho, la muñeca y un dedo para rastrear los ronquidos, los niveles de oxígeno en sangre y la frecuencia cardíaca y respiratoria.
"Eso nos permitió explorar realmente cómo lo que comes durante el día afecta a tu sueño de la noche siguiente", destaca el investigador Hagai Rossman del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel.
Los resultados muestran que quienes consumían más de 21 gramos diarios de fibra —el equivalente a unas 2,5 tazas de guisantes— pasaban un 3,4 % más de tiempo en sueño profundo y un 2,3 % menos en sueño ligero en comparación con quienes ingerían menos fibra. Además, este grupo presentaba una frecuencia cardíaca ligeramente más baja durante la noche, lo que indica un estado de reparación más profundo y menor esfuerzo cardiovascular.
"Aumentar la fibra y la variedad de plantas ya es una recomendación para la salud general, conlleva bajo riesgo para la mayoría de las personas y puede ofrecer beneficios para el sueño como un beneficio adicional", señala Rossman. Según el experto, los microbios intestinales fermentan la fibra produciendo ácidos grasos que reducen la inflamación y modifican la señalización entre el intestino y el cerebro, promoviendo así un descanso más reparador.
El estudio también ha revelado que las personas que consumían más de cinco tipos distintos de alimentos vegetales al día se dormían ligeramente más rápido. Esto podría deberse a que comer una mezcla más amplia de plantas proporciona una gama de vitaminas, minerales y otras moléculas que ayudan a facilitar la transición al sueño.
Sin embargo, los científicos afirman que se necesitan ensayos futuros, idealmente en clínicas del sueño, que asignen aleatoriamente a las personas diferentes cantidades de fibra y rangos más amplios o más estrechos de alimentos de origen vegetal para confirmar los hallazgos.


