Después de la reunión con el presidente estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca, cuando el canciller federal, Friedrich Merz, se unió a las críticas del mandatario hacia Madrid, el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, ignora sus intentos de ponerse en contacto con él, informa este miércoles Der Spiegel, calificando las relaciones actuales entre las dos naciones europeas de "frías".
De acuerdo con el medio, desde la visita de Merz a Washington, las relaciones entre Madrid y Berlín han empeorado notablemente debido a la aquiescencia del canciller ante las críticas de Trump hacia Madrid.
En esa ocasión, el líder estadounidense calificó a España de aliado "terrible" y llegó a amenazar con detener el comercio e incluso imponer un embargo. El detonante fue su diatriba contra el país por haberse negado a ceder sus bases militares para usarlas en la agresión contra Irán, así como por no haber incrementado sus gastos de defensa en la medida acordada por los socios de la OTAN del 5 %. A su vez, Merz escuchó sin intervenir y luego se sumó a la crítica por el bajo esfuerzo militar español.
Según Der Spiegel, el canciller alemán, al querer ponerse en contacto directo con el jefe de Gobierno español, le envió dos mensajes de texto y realizó varias llamadas. No obstante, ninguna obtuvo respuesta. Si bien desde el Gobierno español aseguraron que Merz habría intentado contactar con Sánchez en un número antiguo, ya que el presidente lo cambia regularmente por razones de seguridad, se sospecha que el alto cargo español simplemente no tenía prisa por aclarar el desencuentro ante el líder alemán que no le defendió ante Trump.
El periódico señala que, mientras tanto, Sánchez sigue con su propia agenda internacional y en estos días ha conversado con el presidente francés, Emmanuel Macron, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Pese a todo, añade Der Spiegel, desde Madrid se asegura que las "dificultades puramente logísticas" ya han sido superadas, por lo que Merz dispone ahora del número correcto de Sánchez y que los equipos de ambos Gobiernos han retomado el contacto.
La discordia entre España y Alemania
El canciller alemán ha estado bajo escrutinio desde que guardó silencio ante la indignación de Trump.
Después de la reunión, Merz indicó que no había defendido al gobernante español para no agravar la situación reprendiendo al líder estadounidense en público, pero que, en privado, le transmitió que no se podían imponer sanciones económicas a un solo miembro del bloque comunitario.
En los días siguientes, Merz recibió críticas desde Madrid, por ejemplo, del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que declaró que no imaginaba a los excancilleres Angela Merkel u Olaf Scholz guardando silencio ante esa situación.
Tradicionalmente, los gobiernos de las dos naciones han mantenido excelentes relaciones independientemente de su orientación ideológica, por lo que se espera que la actual discordia se suavice paulatinamente. Sin embargo, es patente la divergencia de posturas con respecto al conflicto desatado en Oriente Medio. Mientras Sánchez se ha posicionado como la principal voz crítica en el Viejo Continente, Merz ha apoyado los ataques, justificándose en las conexiones de Irán con Rusia y en el apoyo del país persa a grupos militantes de la región, como el movimiento Hamás.



