El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Peter Szijjarto, reiteró que Ucrania continúa utilizando el chantaje energético para hacer que Budapest participe en un multimillonario préstamo, vote a favor del vigésimo paquete de sanciones contra Rusia y permita las negociaciones sobre la adhesión de Kiev a la Unión Europea.
"Hoy quieren presionarnos nuevamente. Nuestra posición, en cambio, es clara: tampoco cederemos a la presión, hoy también nos opondremos a la exigencia; no puede ni hablarse de la adhesión de Ucrania a la UE", declaró.
Asimismo, indicó que el préstamo de 90.000 millones de euros acordado en el bloque para Ucrania y el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia solo podrán estar disponibles cuando Kiev reanude el funcionamiento del oleoducto Druzhba.
Durante una manifestación denominada la Marcha por la Paz el pasado domingo, Szijjarto aseguró que el oleoducto se encuentra completamente funcional y que podría iniciar sus operaciones en cualquier momento. En este sentido, dijo que la negativa de Kiev también es un intento de interferir en la campaña electoral de las parlamentarias de Hungría y favorecer al partido opositor Tisza.
Tensiones en torno a Druzhba
- A finales de agosto y principios de septiembre del año pasado, el régimen de Kiev perpetró varios ataques con drones y misiles contra el oleoducto Druzhba en territorio ruso, lo que provocó la suspensión del suministro de petróleo a Hungría y Eslovaquia.
- Kiev atribuyó la suspensión del funcionamiento del oleoducto a los daños causados por supuestos ataques rusos, mientras que Hungría y Eslovaquia acusaron a las autoridades de Ucrania de chantaje político en represalia por su postura independiente sobre el conflicto ruso-ucraniano.
- En medio de la escalada, Budapest y Bratislava suspendieron los suministros de diésel a Ucrania.
- Hungría bloqueó además un préstamo de 90.000 millones de euros acordado en la UE para Ucrania, y amenazó con suspender el suministro de gas natural y electricidad a Kiev por la misma razón. Budapest también bloqueó el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia.


