La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió a las especulaciones desatadas en los medios tras haber cancelado su participación el sábado para la inauguración de una escuela en Oaxaca, donde protestaba un grupo de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
"Aquí se respetan las libertades, nadie debe ser sometido por nadie. Hay libertad de expresión, de reunión, de manifestación. Todas las libertades, libertad de decir lo que pensamos", dijo el domingo desde ese mismo estado, en un mitin de reconocimiento a las traductoras de las cartillas sobre derechos de las mujeres a lenguas indígenas.
Según la prensa local, a esa actividad no asistieron manifestantes de la CNTE, pero sí se retiraron algunos asistentes antes de la hora en la que llegó Sheinbaum, por temor de una nueva suspensión.
No obstante, la actividad se desarrolló con normalidad y la mandataria aclaró que había cancelado su participación el día anterior por cuestiones de agenda. "Ayer estuvimos en Guelatao, ya se nos hizo tarde para llegar a una escuela que construyó el INAH [Instituto Nacional de Antropología e Historia], pero pasamos ya más tarde, en la noche, al puerto de Salina de la Cruz, que lo estamos modernizando, como ya saben", indicó.
Del mismo modo, Sheinbaum sacó pecho por su país, en materia de libertades y derechos. "Digo yo que somos el país más democrático del mundo y, ¡uy, se enojan tanto los conservadores! Pero, a ver, en ningún país del mundo se elige a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, solo aquí", presumió.
La CNTE exige una reunión con la presidenta para que atienda sus demandas o, de lo contrario, amenazan con boicotear la celebración de los partidos del Mundial de Fútbol FIFA 2026. Sin embargo, Sheinbaum ha dejado claro que hay mecanismos de negociación abiertos, que ni siquiera existían durante las administraciones conservadoras en el país.