La Unión Europea debería evaluar de manera objetiva el desarrollo económico de China, afirmó este martes el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian.
"Esperamos que la parte europea abandone la mentalidad de suma cero, evite adoptar medidas proteccionistas, contemple de forma racional y objetiva el desarrollo de China y, junto con la parte china, aproveche las nuevas oportunidades que ofrece el nuevo plan quinquenal, impulse una optimización y un desarrollo equilibrado del comercio, y trabaje con China para salvaguardar un entorno internacional de comercio y economía abierto e inclusivo", declaró.
Asimismo, el vocero argumentó que Pekín nunca busca deliberadamente un superávit comercial. "De hecho, cerca del 40 % del volumen de exportación de mercancías de las empresas europeas en China se revende a Europa. En esa parte del comercio, el superávit figura del lado chino, pero las ganancias corresponden a los inversores", explicó.
"El comercio internacional es, en esencia, un proceso de elección bidireccional del mercado, beneficioso para ambas partes de la cooperación. El comercio exterior de la Unión Europea también ha mantenido tradicionalmente un superávit. Los productos innovadores y de alta calidad fabricados en China han enriquecido la oferta global y han impulsado la expansión del comercio mundial y el desarrollo industrial", agregó el funcionario.
En este contexto, el gigante asiático "no solo está dispuesto a ser la fábrica del mundo, sino también el mercado del mundo", destacó.
"Estamos orientados hacia un desarrollo de alta calidad y una apertura de alto nivel al exterior, aplicamos activamente una estrategia de expansión de la demanda interna y, a través de plataformas como la Exposición Internacional de Importaciones de China y la Feria Internacional de Comercio de Servicios, ampliamos la importación de productos extranjeros de alta calidad, aceleramos la liberación del potencial de consumo y seguimos proporcionando un nuevo impulso a la economía mundial", concluyó el vocero.