Un hombre de 53 años, residente en la provincia rusa de Sarátov, ha sido detenido mientras preparaba un ataque contra un aeródromo militar con uso de vehículos aéreos no tripulados, comunicó este jueves el Comité de Investigaciones de Rusia.
Según datos disponibles, el atentado le fue encargado por Kiev, cuyas autoridades asumieron pagar 1,5 millones de rublos (más de 18.200 dólares) al sospechoso.
El hombre planeaba lanzar dos drones de visión en primera persona (FPV). Los sacó de un escondite, junto a las granadas, los detonadores, unos 600 gramos de explosivos y un retransmisor, pero no pudo completar el plan al ser detenido mientras preparaba los drones para el despegue.
Cuando la misión estuviera cumplida, el agente de Kiev planeaba salir al extranjero, detalla el servicio de prensa del comité.
El crimen está siendo investigado como un delito de preparativos para atentado terrorista por un grupo de personas con conspiración previa.
Asimismo, el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) arrestó hace dos semanas a una persona residente en la provincia de Vladímir que, siguiendo órdenes de Kiev, se disponía a hacer estallar un avión de combate ruso. En su lugar de residencia se descubrieron y confiscaron drones FPV, sus componentes, antenas, videocámaras portátiles, así como sustancias explosivas, artefactos explosivos, un ordenador portátil y medios de comunicación.