El enviado especial de la Presidencia rusa, Kiril Dmítriev, ha comentado la decisión del Reino Unido de permitir que sus militares intercepten buques de la llamada 'flota fantasma' rusa.
Así, el emisario escribió en su cuenta de X que el país europeo "pronto se quedará sin combustible para 'interceptar' nada". "A este paso, Gran Bretaña podría acabar interceptando al propio [primer ministro del país, Keir] Starmer por defender la destrucción de la civilización occidental", ironizó.
La autorización, anunciada este jueves, permitirá a las Fuerzas Armadas y las fuerzas del orden público abordar buques sancionados por el Reino Unido y que naveguen por sus aguas, con miras a su detención y a procedimientos penales contra propietarios, operadores y tripulaciones por "infringir la legislación británica en materia de sanciones".
Los comentarios de Dmítriev llegan en medio de la desestabilización del mercado global de combustibles causada por el conflicto en Oriente Medio. El bloqueo del estrecho de Ormuz por las fuerzas iraníes ha comportado una reducción en la oferta mundial de hidrocarburos y ha disparado los precios energéticos.
Entre las voces que alarman sobre la situación en el sector energético figura Wael Sawan, director ejecutivo de la empresa británica de hidrocarburos Shell, quien cree que Europa podría enfrentar escasez de energía y combustible en cuestión de semanas si no se reabre el estrecho de Ormuz.

