El Ejército alemán pretende acelerar la toma de decisiones en tiempos de guerra con el uso de inteligencia artificial (IA), la misma que analizaría datos clave de manera mucho más rápida que las personas, señaló a Reuters el teniente general Christian Freuding, quien asumió el mando de las tropas en octubre pasado, después de supervisar durante años el suministro de armas de Berlín a Kiev.
Así, el militar planteó la opción de utilizar datos del conflicto en Ucrania y de las maniobras militares alemanas para entrenar las herramientas de IA.
"Los ucranianos explotan los datos que han recopilado durante cuatro años de guerra. Basándose en esos datos, la IA puede deducir cómo actuó el enemigo en situaciones similares en el pasado y recomendar contramedidas", explicó el militar.
En este sentido, señaló que las tareas que actualmente requieren cientos de días y de personas para completarse podrían acelerarse considerablemente al ser procesadas por una máquina, mientras que los métodos convencionales nunca serían suficientes por sí solos para "romper el ciclo de toma de decisiones del adversario", afirmó Freuding.
Sus visitas a puestos de mando ucranianos le sugirieron la idea de que los drones y los sensores modernos han incrementado drásticamente el volumen de datos sobre el campo de batalla. "Es importante que pongamos algo en marcha rápidamente", manifestó, admitiendo que se debe "tener en cuenta cuestiones como la soberanía y la seguridad de los datos".
Al ser preguntado sobre el aspecto ético, Freuding se rectificó diciendo que la IA solo serviría como herramienta de apoyo para facilitar la toma de decisiones humanas. "La tarea de tomar decisiones equilibradas y analíticas siempre recaerá en el ser humano, en el soldado", aseguró.
- Previamente, las autoridades alemanas fijaron el año 2029 como fecha límite para que sus fuerzas armadas estén "preparadas para la guerra" y mencionaron en este contexto una presunta amenaza rusa.
- Moscú ha refutado varias veces las acusaciones de que sus intenciones fueran hostiles, calificándolas de "absurdas", y señalando que tales insinuaciones buscan justificar el aumento del gasto militar en Occidente.