Kiev continúa practicando el chantaje energético, algo que afecta a los intereses de todos los participantes del Consorcio del Oleoducto del Caspio, afirmó el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.
Así el Kremlin comentó los repetitivos ataques con drones contra la infraestructura de este sistema multinacional de suministro de hidrocarburos que tiene su origen en Kazajistán y atraviesa varias regiones del sur de Rusia.
Peskov descartó en una entrevista telefónica que Moscú contemple restringir las entregas de petróleo por las tuberías del consorcio. "Rusia sigue siendo un garante confiable de la seguridad energética en todo el mundo, a pesar de todo", reiteró.
Fue el sabotaje de esta ruta energética por los ataques de Ucrania la razón por la que se detuvo el bombeo de crudo. "Los intereses de la parte rusa, así como de las empresas estadounidenses y kazajas, se ven afectados", admitió.
Dos petroleros fueron atacados en enero pasado frente a la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio en el mar Negro, mientras aguardaban sus respectivos turnos para recibir la partida asignada de carga.
El oleoducto desempeña un papel importante en el escenario energético internacional porque abastece más del 80 % de la producción del petróleo de Kazajistán a distintos países, entre ellos EE.UU., China, España, Turquía, Francia e Italia.


