Un corredor que trabaja para el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, intentó preparar una inversión de gran tamaño en compañías del sector militar en las semanas previas al ataque estadounidense-israelí contra Irán, reporta Financial Times citando a tres fuentes al tanto del asunto.
Según el medio, en febrero, poco antes del inicio de la ofensiva contra Teherán, el corredor de Hegseth en Morgan Stanley contactó a BlackRock, uno de los 'fondos buitre' más poderosos del mundo, para explorar una inversión multimillonaria en su fondo de gestión Defense Industrials Active ETF.
El objetivo declarado del fondo en cuestión es identificar oportunidades de crecimiento en compañías que podrían verse favorecidas por mayores presupuestos de defensa y seguridad en un contexto de "fragmentación geopolítica y competencia económica". La consulta realizada en nombre de un potencial cliente de alto perfil fue señalada internamente en BlackRock, indicaron las fuentes.
El fondo incluye entre sus principales posiciones a grandes contratistas y proveedores del Pentágono. Entre las mayores participaciones figuran RTX, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Palantir, empresa vinculada a la integración y el análisis de datos. El denominador común es su estrecha relación comercial con el Departamento de Guerra de EE.UU., descrito como uno de sus clientes más importantes.
La inversión, sin embargo, no se concretó. De acuerdo con Financial Times, la operación no avanzó porque el fondo no estaba disponible para su compra por parte de clientes de Morgan Stanley en ese momento. Aun así, permanece abierta la duda de si el corredor buscó alternativas. No se sabe si posteriormente se encontró otro vehículo de inversión enfocado en defensa para ejecutar la estrategia.
Aunque el intento de invertir en el Defense Industrials Active ETF quedara abortado, el hecho de que Hegseth considerara una inversión orientada a empresas beneficiarias del gasto militar mientras el departamento que encabeza se encaminaba a una ofensiva tendría potencial para dar lugar a cuestionamientos éticos, dada la apariencia de aprovechamiento de información o de decisiones públicas con repercusiones privadas.
"Calumnia sin fundamento"
Por su parte, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, ha calificado el material del Financial Times como una acusación "falsa y fabricada". "Ni el secretario Hegseth ni ninguno de sus representantes se acercó a BlackRock con respecto a ninguna inversión de este tipo. Se trata de una calumnia más sin fundamento y deshonesta diseñada para engañar al público", aseguró en X.
Tras exigir "una retractación inmediata" del artículo, Parnell subrayó que Hegseth y el Departamento de Guerra "permanecen firmes en su compromiso con los más altos estándares de ética y el estricto cumplimiento de todas las leyes y regulaciones aplicables".