Los datos de los estudios sobre la cantidad de microplásticos podrían ser incorrectos y los culpables de este fallo serían los guantes de laboratorio, que contienen un tipo de micropartículas similares estructuralmente al polietileno, el tipo de plástico que más se encuentra en el medio ambiente, según un estudio reciente de la Universidad de Michigan.
Un equipo de investigadores analizó siete tipos de guantes de nitrilo y látex recomendados para usar durante las pruebas de laboratorio. Los científicos descubrieron que el promedio de los falsos positivos es de aproximadamente 2.000 micropartículas por milímetro cuadrado, llegando algunos guantes a aportar más de 7.000 micropartículas por milímetro cuadrado que se confunden con microplásticos.
¿Qué son los microplásticos?
Los microplásticos son uno de los principales contaminantes generados por la actividad humana, los cuales dañan no solo el medioambiente sino también el cuerpo humano.
Para realizar las investigaciones del microplástico los científicos siguen los protocolos para reducir la posible contaminación del aire del laboratorio, lo que incluye el uso de ropas sin plástico y de equipamiento especial, así como evitar el uso de plástico en el laboratorio. Los investigadores entendieron que, a pesar de estas precauciones, las cifras eran más de 1.000 veces superiores a los reportados anteriormente lo que no parecía correcto.
La contaminación de los guantes
La razón era que los guantes de laboratorio contenían sales de estearato cuyas partes pueden confundirse con microplásticos. El estearato se usa en la producción de los guantes para simplificar el proceso de separación de los moldes en la fábrica. Durante las pruebas de laboratorio, micropartículas de estearato se transfieren de los guantes a todo lo que tocan, incluso a las muestras. Esta sustancia no representa una amenaza para el medioambiente, pero su estructura es similar a la del polietileno. Debido a esta semejanza, las micropartículas de los guantes erróneamente se identifican como microplásticos lo que supera el número de presencia de microplásticos en el medioambiente.
Para evitar esta contaminación, los investigadores recomiendan, cuando sea posible, evitar el uso de los guantes durante las pruebas de laboratorio en las investigaciones de microplásticos. En caso de necesidad de protegerse, los científicos deberían usar guantes fabricados sin estearatos, como los que se emplean en la fabricación de productos electrónicos.
En cuanto a los estudios ya realizados, los investigadores proponen un método para diferenciar las sutiles huellas químicas de los microplásticos reales de los residuos de guantes lo que podrá calcular la cantidad real de los microplásticos. Además, destacan que, aunque la presencia en el medio ambiente sea menor de lo que se pensaba inicialmente, "cualquier cantidad de microplásticos puede resultar problemática, dados sus efectos negativos sobre la salud y los ecosistemas.