"Gente no electa": Vance 'ametralla' a líderes de la UE

El vicepresidente estadounidense sostuvo que han hecho al continente europeo "menos seguro, libre y próspero".

El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, afirmó que los líderes de la Unión Europea son "gente no electa" y que "han hecho al continente europeo menos seguro, libre y próspero", cuestionando así su legitimidad e impacto en la situación del bloque.

Vance realizó estas declaraciones el miércoles durante un discurso en el Mathias Corvinus Collegium de Hungría, en el marco de su visita al país en vísperas de las elecciones legislativas en la nación europea en medio de la presión de Bruselas sobre el actual primer ministro, Viktor Orbán. 

¿Libertad de expresión en Europa?

Durante su intervención, advirtió de que en Europa las personas corrientes se enfrentan a dificultades a la hora de hablar sobre sus gobiernos, criticarlos o ejercer sus derechos, y planteó que incluso el intento de "ejercer su libertad de expresión" se ve limitado en el contexto actual.

El vicepresidente agregó que "hay tantas cosas malas con el liderazgo político" de la UE y apuntó especialmente al ámbito burocrático, al señalar que no responde a la voluntad democrática. Además, afirmó que las críticas de Washington buscan que Europa prospere y consideró que los dirigentes desde Bruselas "están cometiendo muchos errores".

Finalmente, Vance afirmó que los gobiernos europeos acuden a las empresas tecnológicas estadounidenses y les dicen que "deben censurar a los ciudadanos de su propio país porque no queremos escucharlos", y criticó que no se quiera oír "su libre expresión" ni "su libertad de expresión".

"Burócratas de Bruselas"

Este martes, Vance lanzó un fuerte dardo en contra de los "burócratas de Bruselas" que se convierten "en millonarios amenazando la soberanía de las personas en todo este hermoso continente".

Durante un mitin con Orbán, Vance acusó al bloque comunitario de querer interferir en las próximas elecciones húngaras, por lo que instó a la ciudadanía a desoír las críticas externas y escuchar "la soberanía del pueblo".