La Agencia Internacional de Energía (AIE) reveló en un informe publicado este miércoles que se requieren 60.000 millones de dólares de inversión, durante la próxima década, para romper el dominio chino en el sector de las tierras raras.
Se trata de 17 minerales esenciales para fabricar vehículos eléctricos, centros de datos de inteligencia artificial, robots y sistemas de defensa, mientras que sus cadenas de suministro permanecen fuertemente concentradas en China.
Actualmente, China controla 60 % de la minería mundial, más de 90 % de la refinación y casi 95 % de la producción de imanes permanentes. De aplicar Pekín controles totales de exportación, hasta 6,5 billones de dólares de actividad económica en otros países podrían verse en riesgo cada año.
La demanda de tierras raras para imanes se ha duplicado desde 2015 y se proyecta que crezca en más de 30 % para 2030. Sin embargo, los proyectos existentes y anunciados en otras naciones solo cubrirán, para 2035, la mitad de las necesidades de minería, un cuarto de las de refinación y menos de una quinta parte de la demanda de imanes. Esta brecha evidencia que, sin esa inversión urgente de 60.000 millones de dólares, el mundo continuará dependiendo de Pekín, resalta el informe.


