Compañías que durante décadas han ostentado el liderazgo en la fabricación de vehículos, como Honda, Ford o Toyota, podrían quedar relegadas o directamente fuera de grandes mercados, visto que los fabricantes de ese país tienen la capacidad de satisfacer por sí mismos la demanda de nuevos automóviles eléctricos.
El nudo crítico está en el ciclo del vida del producto, un lapso que abarca desde el diseño hasta su salida al mercado y que involucra operaciones de ingeniería e investigación y desarrollo, antes de dar el salto a la fabricación en masa.
Así, de acuerdo con los expertos, China ostenta ahora mismo el ciclo más corto del mundo y es lo que explica por qué marcas como BYD han crecido exponencialmente y pretenden incursionar más allá del gigante asiático. En contraste, compañías bien establecidas como Ford, Toyota u Honda, demoran el doble del tiempo en lanzar un nuevo vehículo al mercado.
Cambiar para sobrevivir
La preocupación es todavía mayor si se considera que otras empresas chinas del ramo disponen de recursos, ideas y capacidad de producción que les permiten lanzar nuevos modelos en un lapso inferior a dos años y con unos márgenes de rentabilidad que a marcas asentadas en otros países les resulta cuesta arriba o directamente imposible igualar, si mantienen intacta su lógica de funcionamiento.
Sobre ese asunto, el director ejecutivo de Toyota, Koji Sato, aseveró que su empresa "no sobrevivirá", si no es capaz de llevar adelante una transformación interna radical. "Si las cosas no cambian, no sobreviviremos. Quiero que todos reconozcan esta sensación de crisis", advirtió.
En un modo semejante, el director ejecutivo y presidente de Honda, Toshihiro Mibe, admitió que la compañía "no tiene ninguna posibilidad de igualar" las capacidades chinas. En febrero pasado, Mibe visitó una fábrica de automóviles en Shanghái con la intención de conocer la razón por la que los fabricantes chinos pueden producir distintos modelos de vehículos en un lapso tan breve. "Debemos actuar con rapidez", instruyó, al dirigirse a los proveedores de suministros.
De su parte, el director ejecutivo de ejecutivo de Ford, Jimmy Farley, afirmó en octubre pasado que China es capaz de abastecer plenamente la demanda de vehículos en EE.UU. Si ello se concretara, dijo, todos se quedarían "sin trabajo".