Más de 180 combatientes del grupo chiita libanés Hezbolá murieron el pasado miércoles en un minuto, en medio del ataque israelí lanzado contra la capital libanesa, Beirut, el Valle de la Bekaa y el sur del país, reportaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
El ataque alcanzó alrededor de 100 objetivos de Hezbolá, incluidos cuarteles generales e infraestructura militar, señalaron las FDI, que indicaron que se trató de su mayor ofensiva contra el Líbano desde el 28 de febrero. El Ejército admitió que "la mayoría de las infraestructuras atacadas estaban situadas en el corazón de la población civil", si bien aseguró que "antes de los ataques se tomaron medidas para minimizar el daño a la población".
La ofensiva, que fue lanzada horas después del anuncio del cese al fuego en la guerra contra Irán, se saldó con al menos 254 muertos y 1.165 heridos, según las autoridades libanesas.