El número de interceptores de misiles balísticos que queda en el arsenal israelí se ha reducido a "dos dígitos", informó este jueves Drop Site News, citando una fuente de la Administración Trump con conocimiento de la situación.
"Tienen que elegir qué derribar", declaró el funcionario estadounidense, detallando que esta grave escasez ha obligado a Tel Aviv a ser mucho más selectivo al enfrentar los ataques con misiles balísticos procedentes de Irán y de Yemen.
Según un análisis reciente del británico Instituto Real de Servicios Unidos para Estudios de Defensa y Seguridad (RUSI, por sus siglas en inglés), a fecha de 24 de marzo, el país hebreo había gastado 122 de sus 150 misiles Arrow 2 y Arrow 3, así como 22 de sus 48 misiles THAAD.
Estos interceptores son costosos y su reemplazo requiere mucho tiempo. Cada interceptor Arrow cuesta entre dos y tres millones de dólares y su producción lleva meses, mientras que un interceptor THAAD, capaz de detener un misil balístico en su fase terminal de descenso, cuesta 12 millones de dólares. En muchos casos, se requieren varios interceptores para neutralizar un solo misil.
Dependencia de EE.UU.
La disminución del suministro de interceptores también ha provocado que Israel dependa cada vez más de las capacidades de defensa antimisiles de la Armada estadounidense, que ha desplegado destructores en la región. La reciente retirada del grupo de ataque del portaaviones USS Gerald Ford ha mermado dicha capacidad.
De acuerdo con RUSI, se cree que EE.UU. ha disparado 431 de los 2.500 misiles Aegis de la Armada, diseñados para la interceptación de misiles balísticos, convirtiéndolos en un salvavidas de último recurso para la defensa israelí.
Esta semana, ante las crecientes dudas sobre sus reservas de defensa antimisiles a medida que la guerra se prolonga, el Ministerio de Defensa israelí anunció planes para aumentar la producción, aunque negó tener problemas, incluso cuando un mayor número de ataques con misiles iraníes han impactado objetivos dentro del país o han caído en zonas despobladas.
"Israel cuenta con suficientes interceptores para proteger a sus ciudadanos. Esta medida busca garantizar la libertad operativa continua y la capacidad de respuesta necesaria", aseveró el ministro de Defensa del país hebreo, Israel Katz.


