La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una nueva ofensiva contra las redes de turismo de maternidad que, según sostiene, ayudan a mujeres embarazadas a mentir en sus solicitudes de visado para viajar al país y que sus hijos obtengan la ciudadanía por nacimiento, informa Reuters.
En un correo interno enviado este jueves, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ordenó a sus agentes que se centren en "la Iniciativa sobre turismo de nacimientos" para identificar y desmantelar estas estructuras que facilitan la llegada de extranjeras embarazadas a Estados Unidos con ese objetivo.
La Casa Blanca ha utilizado esta práctica para justificar sus intentos de restringir el derecho de ciudadanía automática a los niños nacidos en territorio estadounidense. "El turismo de natalidad sin restricciones supone un enorme costo para los contribuyentes y amenaza nuestra seguridad nacional", afirmó la portavoz Anna Kelly, recordando que la mayoría de países no concede ciudadanía automática.
El Departamento de Seguridad Nacional señaló que, aunque dar a luz en Estados Unidos no es ilegal, se mantiene atento a posibles violaciones de la ley asociadas a estas prácticas.
La nueva iniciativa del ICE, dirigida por la rama de Investigaciones de Seguridad Nacional, busca casos de fraude, delitos financieros y redes organizadas que "explotan los procesos de inmigración legales".
Una norma federal de 2020, aprobada durante el primer mandato de Trump, impide usar visados de turismo o negocios con el propósito principal de obtener la ciudadanía para un recién nacido, de tal forma que quienes participan en estos esquemas pueden ser procesados por fraude u otros delitos.
Un informe del Centro de Estudios de Inmigración estima que entre 20.000 y 25.000 mujeres viajaron al país norteamericano para dar a luz en un periodo de un año entre 2016 y 2017, una fracción del total de 3,6 millones de nacimientos registrados en 2025.