El director general de Rosatom, Alexéi Lijachov, dio a conocer las especificaciones técnicas de una futura planta nuclear diseñada para funcionar en la superficie lunar, durante una reciente entrevista concedida al periódico oficial de la corporación estatal que dirige.
El proyecto, que es desarrollado en colaboración con la agencia espacial Roscomos, sentará las bases de la infraestructura necesaria para mantener una presencia humana permanente en nuestro satélite. De acuerdo con Lijachov, el módulo energético tendrá una potencia de hasta 10 kilovatios (kW), un peso máximo de 1.200 kilogramos y una vida útil mínima de 10 años.
Asimismo, destacó que deberá funcionar en condiciones extremas, soportando el vacío, altos niveles de radiación y temperaturas que pueden descender hasta menos 150 grados centígrados durante la noche lunar, que dura dos semanas terrestres.
Recurriendo a la experiencia rusa
El diseño de esta planta nuclear se apoya en tecnologías previamente comprobadas, como las fuentes de energía radioisotópicas utilizadas para alimentar los faros de la Ruta Marítima del Norte —la vía que conecta el océano Atlántico con el Pacífico a través de las costas árticas rusas—, así como en el róver chino 'Conejo de Jade', que operó en la cara oculta de la Luna.
Lijachov dijo que estas "soluciones probadas" están pensadas para alimentar equipos científicos y módulos móviles en la superficie del satélite. No obstante, advirtió que esta capacidad inicial será insuficiente para posibilitar la extracción de recursos o la producción de combustible en la Luna. Por ello, el directivo señaló que se evalúa el diseño de una central nuclear lunar de mayor capacidad, la cual permitiría transformar el espacio profundo no solo en "un destino ocasional", sino también en "una zona para el desarrollo industrial".
En el verano del año pasado, el viceprimer ministro ruso, Denis Mánturov, anunció que Rusia tiene previsto enviar una central nuclear de baja potencia a la Luna. Esta infraestructura suministraría energía tanto al programa lunar ruso como a la futura estación conjunta con China. Anteriormente, Lijachov indicó que la instalación podría estar finalizada hacia mediados de la década de 2030.
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