Vance le pide al Vaticano limitarse a "cuestiones de moralidad" tras ataques de Trump contra el papa

El inquilino de la Casa Blanca advirtió que no ofrecerá excusas por sus comentarios.

En criterio del vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, "en algunos casos" el Vaticano debería limitar sus pronunciamientos "a cuestiones de moralidad y de la Iglesia católica" y dejar a Washington ocuparse de lo que le corresponde, para de ese modo evitar desacuerdos políticos.

"Sin duda creo que en algunos casos sería mejor que el Vaticano se limitara a cuestiones de moralidad, a lo que sucede en la Iglesia Católica, y que el presidente de EE.UU. se limitara a dictar la política pública estadounidense", estimó Vance al ser consultado por Fox News sobre la disputa entre Donald Trump y el papa León XVI, a la que trató de restarle importancia, al asegurar que no era un asunto muy "noticiable".

En la víspera, Trump acusó al sumo pontífice de ser "débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior", luego de que el pontífice pidiera por el fin de la guerra de Israel y EE.UU. contra Irán.

"Mire, creo que el presidente [Donald Trump] tiene la prerrogativa de establecer la política exterior estadounidense. Tiene la prerrogativa de establecer la política migratoria estadounidense. Tiene que velar por los intereses de EE.UU., y eso inevitablemente significa que, cuando el Vaticano comenta sobre temas de política pública, a veces habrá acuerdo, por supuesto, y a veces habrá desacuerdo. Creo que es algo razonable", valoró el vicepresidente, quien no descartó que el desencuentro se repita.

Insultos y solidaridad

De su parte, el político republicano también criticó a León XIV por, supuestamente, guardar silencio sobre abusos contra presbíteros que habrían sido encarcelados durante la pandemia de covid-19 por violentar las medidas sanitarias y por cuestionar los bombardeos estadounidenses contra Venezuela e Irán, que el político republicano intentó justificar por diversas vías.

Además sugirió que la elección del papa estuvo influida por su presidencia. "Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano", afirmó. Aseguró asimismo que la designación de Robert Prevost como papa fue una "sorpresa" y que la jerarquía católica lo nombró en el cargo para aprovechar su nacionalidad y acercar así posiciones con su Administración.

Ante los insultos, el prelado de Roma respondió: "Seguiré manifestándome enérgicamente contra la guerra, buscando promover la paz, el diálogo y las relaciones multilaterales entre los Estados para encontrar soluciones justas a los problemas".

Los dichos del dignatario estadounidense hacia el pontífice fueron rechazados por los líderes de Irán, España e Italia, quienes estimaron que el inquilino de la Casa Blanca cruzó una línea al arremeter de ese modo contra el pontífice, con el que cerraron filas. Esta jornada, Trump insistió en sus señalamientos y aseveró que no se disculparía.