Al renunciar completamente a los suministros de hidrocarburos procedentes de Rusia, los países europeos corren el riesgo de terminar empalados en una "estaca de álamo" energética de Estados Unidos, ha declarado este miércoles el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
"Hablando en sentido figurado, empiezan a comprender que si ahora Europa se desengancha, según sus propias palabras, de la aguja del petróleo y gas ruso, automáticamente puede acabar en la estaca de álamo energética de otra gran potencia. Y esa otra gran potencia ya está afilando activamente esa estaca", afirmó ante la prensa.
Según Lavrov, no es casualidad que ahora, "cuando estalló la crisis después de la agresión no provocada de EE.UU. e Israel contra Irán, los responsables europeos estén pidiendo a la Comisión Europea que se apiade de la soberanía nacional de los Estados miembros de la Unión Europea y posponga el cierre total del grifo" de los suministros de recursos energéticos rusos.


