Para sorpresa de muchos, en la palestra internacional ha surgido un país africano dispuesto a apoyar a Israel en la guerra contra Irán. Se trata de Uganda, un territorio apartado del área de hostilidades en Oriente Medio.
"Queremos que la guerra en Oriente Medio termine ahora. El mundo está cansado de ella. Pero cualquier charla sobre destruir o derrotar a Israel nos meterá en la guerra. ¡Del lado de Israel!", manifestó en redes sociales el jefe de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda, Muhoozi Kainerugaba, a finales de marzo.
"Si Israel necesita ayuda, solo tiene que pedirla. Sus hermanos ugandeses están listos para ayudar", escribió el general, quien también es hijo del presidente de la República.
¿A qué se debe este respaldo?
"Apoyamos a Israel porque somos cristianos [...] Israel nos apoyó cuando no éramos nada en los años 80 y 90. ¿Por qué no deberíamos defenderlos ahora, cuando nuestro PIB es de 100.000 millones de dólares?", expresó el comandante del Ejército al justificar su respaldo a Tel Aviv.
En Uganda, el 80 % de la población es cristiana (católica, protestante y comunidades evangélicas en constante crecimiento).
El país hebreo ha cooperado activamente con Uganda en el sector de la seguridad durante décadas, suministrando armas, tecnología y entrenando a tropas locales para misiones de lucha contra grupos islamistas en África Oriental.
Sin embargo, no siempre fue así. Ambos países estrecharon sus lazos tras un caso de secuestro perpetrado por palestinos y alemanes en 1976 de un avión de Air France que volaba de Tel Aviv a París y aterrizó en el aeropuerto de la ciudad ugandesa de Entebbe.
El entonces dictador de la nación, Idi Amin, apoyó abiertamente a quienes perpetraron el secuestro, proporcionándoles seguridad con sus soldados. Sin embargo, Israel llevó a cabo la operación de rescate (en la que falleció el hermano mayor de Benjamín Netanyahu), liberando a los rehenes y destruyendo casi toda la flota de cazas MiG de la Fuerza Aérea Ugandesa en el aeropuerto.
Polémicas declaraciones
Kainerugaba, conocido como el 'general tuitero', suele utilizar las redes sociales para presentar a Uganda como un actor importante en el escenario mundial. Anteriormente, también había hecho declaraciones contundentes sobre su disposición a enviar tropas para defender Moscú.
Analistas suelen interpretar las publicaciones del comandante como su retórica personal, que no siempre coincide con la diplomacia oficial del presidente de Uganda, Yoweri Museveni.
Así, cuando el general causó tensiones diplomáticas en octubre de 2022 al amenazar en Twitter con invadir Kenia y capturar Nairobi en dos semanas, su padre le destituyó temporalmente del cargo.
La idea de tomar el control de una capital extranjera en 72 horas o en un plazo breve, así como el envío de tropas ugandesas para ayudar a alguien, surge con frecuencia en las declaraciones de Kainerugaba.
De hecho, el mismo mes que amenazó con capturar Nairobi, el comandante le propuso matrimonio a Giorgia Meloni, entonces candidata a primera ministra de Italia.
Según la costumbre local, le ofreció 100 vacas, pero Meloni omitió la oferta, y el militar, profundamente ofendido, declaró que si no aceptaba su propuesta, capturaría Roma. El presidente de Uganda se vio obligado a disculparse de nuevo y a borrar el mensaje de su hijo en redes.
En diciembre de 2024, el general manifestó que tomaría el control de Jartum, la capital de Sudán, por lo que este país exigió una disculpa oficial.
¿Cuál es el verdadero potencial militar de Uganda?
El Ejército ugandés es uno de los más preparados para el combate en África Oriental y ha servido durante mucho tiempo en misiones en la región bajo los auspicios de la Unión Africana.
Sus miembros combatieron en Somalia y la República Centroafricana, pero su experiencia es más específica: la guerra de contrainsurgencia en selvas y sabanas.
Según el Ministerio de Defensa, cuentan con 45.000 militares en servicio activo en las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda (UPDF), además de unos 35.000 reservistas. Se calcula que dispone de unos 240 tanques y más de 1.000 vehículos blindados de combate. El armamento consiste principalmente en vehículos blindados soviéticos e israelíes modernizados.
En el contexto de la guerra moderna de alta tecnología en Oriente Medio (con el uso generalizado de defensa aérea y guerra electrónica), expertos estiman que las fuerzas ugandesas serían extremadamente vulnerables sin la cobertura israelí.
Además, consideran que Uganda es un Estado ambicioso que intenta expandir su influencia regional en Oriente Medio. Sin embargo, la promesa directa del comandante del Ejército de entrar en la guerra del lado de Israel no tiene precedentes.
Transportar un contingente significativo (equipo, municiones, miles de soldados) a lo largo de 4.100 km que separan la nación africana de Irán, requeriría una flota masiva de aviones de transporte militar, de la que Uganda carece, así como permiso para sobrevolar el espacio aéreo de Sudán, Egipto o Arabia Saudita, países que difícilmente aprobarían el despliegue de tropas para apoyar a Israel.
Sin embargo, Kainerugaba se perfila como sucesor de su padre y analistas creen que en el futuro podría convertirse en el nuevo líder de Uganda, por lo que habrá que tomarlo en serio.