La capital de Grecia, Atenas, ya no soporta el flujo de turistas, al igual que sus ciudadanos, afirmó el alcalde socialista de la ciudad, Haris Doukas, en una entrevista con The Guardian.
"Atenas no puede funcionar como si fuera un hotel gigante", señaló.
El año pasado, un número récord de personas —más de ocho millones— visitó Atenas, mientras que no hace mucho tiempo la usaban como una parada en el camino hacia las islas griegas.
El alcalde tiene la intención de corregir la situación y devolver el centro "sobresaturado" de la capital a sus ciudadanos, subraya el periódico. Expresa su preocupación por que barrios enteros corran el riesgo de perder su autenticidad bajo la presión de un turismo tan intenso.
"Se necesitan restricciones y normas. Las ciudades también deben tener voz en la forma en que se desarrollan", aseguró.
A su vez, los funcionarios de la administración local suponen que hay señales inquietantes por todas partes. Así, los precios de alquiler han subido drásticamente hasta niveles impagables para los propios residentes, sin tener en cuenta que la infraestructura está sobrecargada. "Toda Atenas está siendo excavada para que podamos hacer frente a la situación", dijo Doukas. Se está construyendo infraestructura eléctrica, sistemas de agua, nuevo drenaje y redes 5G, atrayendo "más personal, más equipos, más máquinas".
"Cuando tienes alrededor de 700.000 residentes y 8 millones de visitantes, la presión es enorme", destaca.
Solución estricta
El alcalde culpa a las empresas constructoras, decididas a levantar edificios de varios pisos a los pies de la Acrópolis, que tiene más de 2.500 años de historia; también a inversores inmobiliarios y emprendedores que abren bares y restaurantes en azoteas, a menudo sin licencia.
Aceptando el reto del turismo incontrolado en Atenas, Doukas propuso un proyecto que prohibiría totalmente nuevas actividades comerciales en el centro histórico de la ciudad. Actualmente, está en debate. "Vamos a detener toda inversión turística en Plaka, un lugar que me he propuesto salvar. Ya no hay espacio", enfatizó el alcalde.
Entre otras medidas, plantea la iniciativa de congelar los permisos de construcción para nuevos hoteles. Ya existe una ley que restringe los alquileres a corto plazo en los barrios con vista a la Acrópolis.
Así, en una ciudad española muy popular entre turistas, Barcelona, el alcalde, Jaume Collboni, ya ha anunciado la prohibición total de los alquileres a corto plazo a partir de noviembre de 2028. Además, planea revocar las licencias para más de 10.000 apartamentos de uso turístico, que volverán al mercado de alquiler o compra de la ciudad.