Un dron ucraniano se estrelló este sábado contra un edificio residencial en el centro de Ekaterimburgo, en la provincia rusa de Sverdlovsk, en los Urales.
El gobernador local, Denís Pasler, comunicó que, según el Ministerio de Salud, nueve personas solicitaron atención médica. Una mujer fue hospitalizada por intoxicación por combustión, pero "no hay lesiones traumáticas entre los vecinos". Psicólogos continúan trabajando con los residentes del inmueble. Para los evacuados se habilitó un punto de acogida temporal en una escuela, donde "las personas han sido provistas de agua, comida caliente y camas".
De acuerdo con los datos preliminares, resultaron dañados 44 apartamentos y fueron evacuadas 81 personas. Expertos evaluaron las estructuras portantes del edificio y concluyeron que "no hay riesgo de derrumbe". Los vecinos cuyas viviendas no sufrieron daños podrán regresar a sus casas una vez concluyan las diligencias de los investigadores.
Según el medio local E1, el dron impactó contra los pisos superiores de un edificio de 32 plantas en el complejo residencial Trinity, en el centro de Ekaterimburgo. Testigos informaron que las ventanas de seis plantas quedaron destrozadas.
Ataques constantes contra civiles
Las fuerzas ucranianas atacan constantemente a la población civil, lanzando drones y otras armas contra automóviles, bicicletas, ambulancias e incluso parques infantiles.
Este miércoles, tras un ataque ucraniano con drones contra la ciudad rusa de Syzran, los equipos de búsqueda y rescate recuperaron de entre los escombros de un edificio residencial los cuerpos de una mujer y una niña.
El lunes, un hombre falleció en un ataque ucraniano contra el puerto de la ciudad rusa de Tuapsé, en la región de Krasnodar. La semana pasada, dos niños de 5 y 14 años murieron en un ataque de drones del régimen de Kiev contra edificios residenciales en la misma ciudad.
En respuesta a estos actos criminales, Rusia lanza ataques contra instalaciones de la industria de defensa ucraniana.