Un operativo de evacuación realizado por la Policía de Dunmurry (Irlanda del Norte, Reino Unido), justo antes de que explotara un coche bomba abandonado frente a una comisaría el sábado por la noche, permitió evitar que los habitantes de la zona sufrieran heridas, entre ellos, dos bebés, publican medios locales.
Las tareas se iniciaron luego de que las autoridades encontraran un cilindro de gas en el baúl del auto. Entre los evacuados hubo dos bebés, que fueron puestos a resguardo en los instantes previos a que el vehículo explotara y enviara restos en todas direcciones.
"Varios residentes, entre ellos dos bebés, estaban siendo llevados a un lugar seguro por los oficiales cuando el artefacto explotó, envolviendo el vehículo en llamas y enviando escombros en todas direcciones. Gracias a las acciones rápidas de la Policía, nadie ha resultado herido, lo cual es absolutamente milagroso", expresó el jefe adjunto de Policía, Bobby Singleton.
Además, reveló que "la hipótesis es que esto bien puede ser el trabajo del Nuevo IRA". Las sospechas contra los disidentes republicanos surgieron luego de que la organización admitiera que a fines de marzo intentó atacar la comisaría de Lurgan, también en Irlanda del Norte.