La designación de Rigoberta Menchú que abre una encendida polémica en México

Diversos colectivos de derechos humanos recordaron sus desafortunadas declaraciones sobre los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha sido objeto de controversias por el reciente nombramiento de Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz 1992, como Alta Consejera para los Derechos de las Mujeres y los Pueblos Indígenas en la Política Exterior.

La designación de la activista nacida en Guatemala y nacionalizada mexicana fue confirmada el viernes, pero desde ese momento se ha mantenido como tendencia en la conversación digital debido a que diversos colectivos y personalidades de derechos humanos han impugnado la decisión de la mandataria.

"Con este nombramiento que se hace en coordinación con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, se fortalecerá el cumplimiento del mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de colocar la igualdad sustantiva y la interculturalidad como ejes transversales de la agenda internacional del país", explicó el comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores que recordó la trayectoria de Menchú.

El Ejecutivo aclaró que Menchú colaborará con la Cancillería en el diseño de una política integral orientada a la promoción y protección de los derechos de las mujeres, así como de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas.

"Esta labor se desarrollará en estrecha articulación con los proyectos estratégicos derivados de la política nacional en materia de derechos de las mujeres y de los pueblos indígenas y afromexicanos, a partir de las prioridades y lineamientos establecidos por la Secretaría de las Mujeres y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas", precisó.

Menchú, por su parte, señaló que este nuevo cargo representa un desafío y una "plena dignificación" en lo personal y en las diversas luchas de las mujeres y de los pueblos indígenas de México y del mundo.

"Lo acepto como una misión histórica y lo llevaré con responsabilidad", dijo en X. Las respuestas a su posteo incluyeron mensajes de repudio, que recordaron sus vínculos políticos con políticos mexicanos adversarios de Sheinbaum y del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Ayotzinapa

Blanche Petrich, una de las periodistas más reconocidas del país, fue una de las primeras personalidades en cuestionar el nombramiento.

"Yo no me olvido que Rigoberta Menchu se atrevió a reclamarle a los padres de Ayotzinapa en un discurso frente al entonces gobernador Angel Aguirre 'que dijeran la verdad' sobre las andanzas de sus hijos", dijo al recordar un episodio ocurrido en mayo de 2015.

En ese momento habían transcurrido ocho meses de la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, uno de los casos de violaciones a los derechos humanos que más han conmocionado a México, pero, en lugar de solidarizarse con las víctimas, Menchú sugirió que los jóvenes tenían alguna responsabilidad en su propia tragedia.

"Yo exhortaría a los familiares a que traten de explicar la razón de sus seres queridos sin ocultar la verdad, porque la verdad nos dignifica a todos", dijo Menchú al advertirles a las autoridades que no permitieran "chantajes" ni "sobornos". Su discurso le valió el rechazo de los familiares y de las organizaciones de derechos humanos.

El activista Juan Manuel Pach, en tanto, consideró que es "un terrible nombramiento", que le "falta el respeto a los pueblos indígenas". En su criterio, la premio Nobel es una política de "trayectoria dudosa", que incluso fue aliada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que gobernó México durante más de 70 años.

"Rigoberta Menchú dejó de representar a los indígenas desde hace mucho tiempo. Además, por qué elegir una extranjera, no habrá algún líder indígena para ese puesto", agregó el exdiplomático Juan Manuel Portilla.