Un hombre de 58 años fue exonerado este lunes por el juez de un tribunal de Manhattan (Nueva York), tras pasar más de dos décadas en prisión por un caso de asesinato en el que se determinó que no tuvo participación, informa AP.
Harry Ruiz fue acusado de asesinar a tiros a Emmanuel Felix, un presunto narcotraficante de 23 años, el 29 de agosto de 1993 en el barrio de West Harlem, en el norte de Manhattan. En 1994, fue condenado con base en la declaración de una testigo de 13 años, quien lo identificó como el autor de los disparos. El hombre pasó 25 años en prisión y obtuvo la libertad condicional en 2019, aunque en todo momento sostuvo su inocencia.
Irregularidades y sobornos
No obstante, una nueva investigación realizada por la oficina del fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, habría revelado graves irregularidades en el caso original.
Según los documentos judiciales, los fiscales que llevaron la acusación inicial habrían sobornado a la joven testigo y a su madre, quien tenía problemas de adicción, mediante pagos que ascendieron a los 17.000 dólares destinados a alquiler y gastos de manutención.
Además, se descubrió que el testimonio de la adolescente presentó múltiples cambios a lo largo del juicio. A esto se suma la confesión posterior de un hombre identificado como JM, quien admitió haber contratado a otra persona con el alias de 'Shorty' para asesinar a Félix.
Tras su exoneración, Ruiz expresó sentirse aliviado y feliz, asegurando que no guarda resentimiento. Aun así, manifestó su preocupación por el hecho de que muchas otras personas inocentes podrían seguir en prisión cumpliendo condenas por delitos que no cometieron.
En 2022, la oficina de Bragg estableció la Unidad de Justicia Posterior a la Condena, especializada en revisar casos potencialmente erróneos. Desde su creación, este equipo ha logrado anular catorce condenas, entre ellas ocho relacionadas con homicidios.