Ghana ha declinado una propuesta de asistencia sanitaria de Estados Unidos ante las exigencias de compartir datos médicos sensibles, informó una fuente a RT.
Según datos gubernamentales sobre asistencia exterior, Estados Unidos, antes de que la administración Trump implementara recortes en la ayuda exterior, destinó 219 millones de dólares al país africano en el 2024, de los cuales 96 millones se enfocaron en el sector sanitario, recoge Reuters.
Según declaró una fuente a RT, en noviembre del 2025 ambas naciones iniciaron negociaciones para un nuevo acuerdo de salud para 5 años, valorado en una ayuda por parte de EE.UU. de 109 millones de dólares, sin quedar claro el monto de contrapartida que asumiría Ghana.
La fuente afirmó que "al principio fueron tratos y negociaciones bastante normales, pero luego la presión fue aumentando progresivamente, sobre todo al final". Así, Accra acabó rechazando la propuesta antes de la fecha límite del 24 de abril, comunicando su postura a la administración Trump.
Ghana se suma a Zimbabue
RT recuerda que el fracaso de las conversaciones estadounidenses con Zimbabue tuvieron un problema similar. Harare declinó una oferta por 367 millones de dólares en febrero, al considerar inaceptables las condiciones que exigían compartir datos sanitarios sensibles y muestras virales sin asegurar el acceso a los beneficios médicos derivados.
Asimismo, en diciembre del año pasado el Tribunal Superior de Kenia paralizó su propio convenio por dudas sobre la seguridad de los datos. Del mismo modo, en Zambia se han cuestionado las condiciones de una propuesta de un acuerdo de 1.000 millones de dólares, señalando términos de intercambio de información opacos y posibles conexiones con intereses en minerales críticos.
La Estrategia Global de Salud 'Estados Unidos Primero'
Estas negativas representan un obstáculo para la nueva estrategia de ayuda exterior de la administración Trump, que sucedió al desmantelamiento de la USAID el año pasado. El nuevo programa, llamado 'Estrategia Global de Salud 'America First'' (Estados Unidos Primero), busca que los países más pobres desempeñen un papel más importante en la lucha contra el VIH, la malaria, la tuberculosis y la poliomielitis en sus países, reduciendo de este modo su dependencia y fomentando paralelamente la innovación sanitaria estadounidense a nivel global.
Según recoge el medio, el portavoz del Departamento de Estado declaró que ya se han firmado 32 acuerdos bajo la estrategia, movilizando un total de 20.600 millones de dólares. De esta cifra, 12.800 millones provienen de EE.UU. y 7.800 millones son de coinversiones de los países receptores. Según sus declaraciones, se espera la firma de más memorandos próximamente.



