La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha denunciado en un artículo suyo para el periódico Védomosti que el Departamento de Estado de EE.UU. otorga a la fuerza la ciudadanía del país a los hijos de los empleados de los consulados rusos —antes de que alcancen la mayoría de edad— "con el pretexto del 'derecho de suelo' consagrado en la Constitución de EE.UU. y del supuesto carácter limitado de la inmunidad consular".
"Según las leyes locales, el 'derecho de suelo' no se aplica automáticamente a los diplomáticos: nadie puede obligar a alguien a convertirse en ciudadano de un país extranjero", subraya Zajárova, advirtiendo de que la concesión arbitraria de la ciudadanía de EE.UU. en este caso "potencialmente proporciona a Washington una palanca para ejercer presiones desleales" sobre el personal de las misiones diplomáticas de Rusia.
"La volatilidad de las acciones de Washington en este ámbito roza la bipolaridad y pone en duda la posibilidad de llegar a un acuerdo con las autoridades de EE.UU. sobre esta cuestión, que para nosotros es de suma importancia y altamente sensible", expresó.
Según la vocera de la Cancillería rusa, EE.UU. comenzó a aplicar "esta práctica discriminatoria contra el personal ruso" a partir de 2023, socavando las propias políticas migratorias de mano dura impulsadas por Donald Trump.
Pareciera que los responsables de esta concesión arbitraria de nacionalidad estadounidense "estuvieran colocando deliberadamente una mina bajo los pies de Trump para dejarlo en ridículo ante todos: ante los trabajadores latinoamericanos atraídos a EE.UU. que durante la pandemia sacaron literalmente a EE.UU. del infierno a sus espaldas, ante el electorado y la comunidad internacional, que observa con asombro cómo a sus compatriotas no se les concede la ciudadanía estadounidense y se les envía a casa con vergüenza, mientras que a los diplomáticos rusos se les impone la ciudadanía a la fuerza", escribió.
"Un cómic sobre Spiderman, que se ha enredado en su propia telaraña", resumió Zajárova, aseverando que Rusia "no reconoce la imposición de la ciudadanía estadounidense" a sus ciudadanos nacidos en familias de su personal diplomático, administrativo-técnico y consular en EE.UU.